jueves, 9 de mayo de 2019

Domingo 5 de mayo de 2019 (Comenzamos con preparación de la Segovia-Villa del Prado)


En el “Día de las Mamis” nos hemos reunido a la hora habitual en la Plaza Mayor un grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Noesperoanadie y Rafa por el Club, además de nuestro amigo César, un asiduo a nuestras salidas dominicales desde hace poco.
Al ser una jornada especial, había que estar pronto en casa (o al menos no llegar tarde), por lo que decidimos hacer una ruta “de rodaje y sin complicaciones” para cumplir con ese objetivo e ir subiendo el número de kilómetros en las patas con vistas al rutón que realizaremos el próximo 2 de junio entre Segovia y Villa del Prado.
Con ese fin abandonamos la Plaza Mayor con rumbo sureste para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, que recientemente han cubierto con una capa de gravilla “a modo de asfalto” quitándolo gran parte de su “encanto”.
Rodando a buen ritmo por el trazado del ferrocarril llegamos hasta la pista asfaltada que enlaza la carretera M-507 con la ermita de La Poveda, a la que nos incorporamos durante unos metros hasta girar a la izquierda y abandonar la pista tomando un camino que hasta la fecha no habíamos recorrido y que atravesando la zona de “Los Albañales” nos condujo hasta el camino de La Poveda (aunque sin pasar junto a la Ermita), incorporándonos al mismo hasta llegar a la carretera M-507.
Cruzamos la carretera M-507 y nos incorporamos a la carretera que atraviesa la urbanización Carreta Quebrada (Picadas) para dirigirnos hacia el embalse de Picadas, donde pasamos sobre el muro de la presa para continuar después recorriendo a buen ritmo la vía verde del embalse hasta llegar al final en la depuradora de Pelayos.
Allí nos incorporamos a la Cañada de Talavera (la cuesta asfaltada de la depuradora) para ascender cerca de un kilómetro y desviarnos a la derecha tomando un camino por el que pasamos bajo la circunvalación de la carretera M-501 y bordeamos el pueblo de Pelayos de la Presa hasta llegar al Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, donde nos incorporamos al GR-10 con rumbo a San Martín de Valdeiglesias.
Con su “cansino” picar p’arriba, recorrimos los siete kilómetros hasta llegar a San Martín de Valdeiglesias, donde paramos en el parque que hay junto a la antigua estación del tren para repostar agua además de hacer nuestra “parada barrita” de la jornada.
Tras el ratillo de relax reanudamos la marcha y continuamos por el GR-10 para dirigirnos hacia la vía pecuaria del Boquerón, por la ascendimos hasta la carretera M-541 realizando una paradita intermedia junto a una fuente (seca todavía) para hacernos la fotito de grupo de la jornada.
Atravesamos la carretera M-541 para dirigirnos hacia la laguna del manantial del Andrinoso y desde allí continuar hasta la carretera N-403, a la que nos incorporamos durante unos pocos metros para abandonarla posteriormente y dirigirnos hacia la Cañada de Talavera.
Ascendimos hasta enlazar con la Cañada de Talavera y nos dirigimos hacia el cortafuegos que sirve de límite entre las provincias de Madrid y Toledo, por el que realizamos un rápido descenso hasta llegar a la carretera M-507, para a continuación cruzarla y continuar por el cortafuegos bordeando la urbanización de El Encinar del Alberche haciendo frente por el camino a un buen repecho del 25% de inclinación.
Atravesamos a continuación la urbanización y acompañamos a César hasta su chalet, para desde allí  proseguir la ruta incorporándonos al cortafuegos que bordea la urbanización por su parte sur y descender a continuación hasta el arroyo Arrofresnos, donde en el descenso Horacio “se pegó un buen vuelo sin motor” que le provocó unos buenos rasponazos sobre todo en uno de los codos.
Tras limpiar un poco las heridas con agua, ascendimos por la ladera del Cerro Crespo para enlazar con el camino del Valle y regresar al pueblo prontito como nos habíamos propuesto, tras hacer una rutilla de unos 57 kilómetros a partir de la cual iremos aumentando la distancia para intentar llegar “algo preparados” a nuestro reto del año, la “Segovia-Villa del Prado”.

jueves, 25 de abril de 2019

Domingo 21 de abril de 2019 (Disfrutando el "Domingo Santo")


Debe ser que el personal está “harto de torrijas”, ya que en esta jornada únicamente nos hemos reunido en la Plaza Mayor de Villa del Prado dos integrantes del Club, Eltiolavara y Rafa, estando acompañados por Juan Carlos, el “Presi” de la U. C. Villa del Prado y nuestro amigo César, que desde que probó a salir con nosotros se ha hecho compañero habitual.
Sin ninguna ruta prevista, César propuso que le enseñáramos la zona de San Martín de Valdeiglesias, a lo que accedimos gustosos con la mente puesta además en que los senderos estarían ideales después de las lluvias caídas los últimos días.
Y echamos a rodar unos minutos después de las nueve de la mañana poniendo rumbo a San Martín de Valdeiglesias dirigiéndonos hacia el norte para tomar el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado, por el que realizamos toda la subida a buen ritmo (como no podía ser de otra manera teniendo a Juan Carlos “de liebre”) hasta llegar a la Cañada de Talavera, cruzando la misma para continuar por el camino de San Martín de Valdeiglesias recorriendo el camino-cortafuegos y pasando junto al “Canto del Pichón”.
Enlazamosa continuación con el camino de La Fuenfría y proseguimos por él hasta la carretera M-541, atravesando la misma para continuar con dirección hacia San Martín por el camino de la Fuenfría hasta desviarnos a la izquierda tomando un sendero entre los pinos por el que llegamos hasta el "Alto de Castillejos", desde donde continuamos con dos divertidos descensos por senderos entre los pinos para enlazar con la pista que conduce al “Bosque Encantado” desde la carretera M-501.
Descendimos por la pista asfaltada hasta llegar a la carretera M-501 junto a la ermita del Cristo de la Sangre de San Martín de Valdeiglesias, cruzando la carretera e internándonos en el pueblo de San Martín, para continuar atravesando el pueblo y dirigirnos hacia la zona del polideportivo y desde allí tomar el camino de Molino Quemado.
Tras rodar por el camino llegamos a la zona del “Canto las Brujas”, donde abandonamos el camino para recorrer un bonito tramo de senderos no exento de dureza por la ladera del “Cerro de La Guache”, primero con una buena subida que nos puso “las patas finas”, para a continuación realizar un divertido descenso haciendo “zig-zag” entre los pinos hasta llegar a la carretera M-957, cruzando la misma para incorporarnos a otro precioso sendero que bordea el “Cerro de Valdelaosa” y realizar un divertido descenso por la “cara sur” del mismo para tras un buen tramo de senderos enlazar con el “Camino del Camposanto”, tomando a continuación diversos caminos hasta llegar al “Camino de San Esteban”, poniendo rumbo hacia la urbanización “El Mirador de Pelayos”, donde nos incorporamos a lo que nosotros llamamos “los toboganes”, que es un divertido tramo de senderos sube-baja que transcurren en paralelo a la carretera que va hacia “San Ramón” y por los que llegamos hasta el GR-10.
Nos dirigimos posteriormente hacia la gasolinera de Pelayos para desde allí tomar un sendero que bordea la nueva estación de tratamiento de aguas, donde César tuvo problemas mecánicos con el cambio, lo que nos obligó a parar unos minutos para intentar solventarlo……….¡¡Nada más lejos de la realidad!!.
Terminamos de bordear la estación de tratamiento de aguas y pasamos bajo la carretera M-501 con intención de dirigirnos hacia la Cañada de Talavera, pero en el tramo de enlace……..¡¡ZAS!!. A César se le enganchó el cambio con los radios provocando que se arrancara el cambio rompiendo la patilla……..¡¡esta sí que es buena!!.
Era el turno entonces de nuestro “Mecánico Profesional”, Eltiolavara, que “se lió” a desmontar todo, corta cadena, empalma cadena……y ya está!!!. Aunque sin cambio, pero dejó la bici en condiciones de continuar pedaleando en un piñón intermedio, con lo que pudimos reanudar la ruta con la duda de ver lo que aguantaría “el apaño”.
Así que nos incorporamos por fin a la Cañada de Talavera, realizando toda la subida por la pista asfaltada para a continuación dejar el asfalto y continuar por el camino hasta llegar a la laguna del arroyo de Las Labores, donde el cuarteto se dividió ya que César continuó por la Cañada de Talavera tras darle las instrucciones oportunas para que pudiera llegar hasta El Encinar del Alberche, mientras que el trío restante compuesto por Juan Carlos, Eltiolavara y Rafa tomaba el antiguo camino de Pelayos a Villa del Prado para hacer frente a la subida de “las eses”.
Y juntitos realizamos la subida para a continuación descender hacia Villa del Prado, con un “susto” en el descenso al metérsele en la boca a Eltiolavara una abeja que le dio un picotazo en el paladar, con el consiguiente “mal rato”.
Ya en las cercanías del pueblo, como es habitual abandonamos el camino para desviarnos a la derecha y tomar el senderito que conduce hasta la parte de atrás del depósito del agua, bordeando el mismo y continuando hasta salir de nuevo al comienzo del camino de Pelayos tras realizar una ruta preciosa y durilla de unos 45 kilómetros con 1.200 metros de desnivel acumulado en la que de nuevo hemos disfrutado muchísimo con los senderos de la zona de San Martín de Valdeiglesias.
Esperemos que para la semana que viene el personal se anime un poco más……..

jueves, 11 de abril de 2019

Domingo 7 de abril de 2019 (Poquitos, pero bien "avenidos")


En esta jornada ha “hecho estragos” la previsión de mala meteorogía en televisión que indicaba que nos íbamos a mojar, lo que seguramente ha hecho a algunos desconectar el despertador. Finalmente ha amanecido un día soleado y en la Plaza Mayor a las 9,00 horas nos hemos reunido por parte del Club un trío compuesto por Horacio, Senderitos y Rafa, acompañados por Juan Carlos, de la U. C. Villa del Prado.
Así que el cuarteto en cuestión echamos a rodar minutos después de las nueve para abandonar el pueblo por el camino del Valle, cruzando el arroyo Arrofresnos y el arroyo Arrelobos para después ascender hasta el camino del Majanal.
Atravesamos el camino del Majanal y al llegar junto a una laguna nos desviamos a la derecha para tomar un camino entre las encinas que nos condujo hasta otra laguna donde nos desviamos a la izquierda para hacer frente a una buena rampa donde terminamos de calentar las piernas para después continuar ascendiendo entre las encinas hasta llegar a las cercanías de la urbanización de El Encinar del Alberche.
A continuación descendimos casi tres kilómetros hasta llegar a las casas de Valdeolivas, desde donde pusimos rumbo hacia Almorox para ya en las cercanías del pueblo tomar un camino a nuestra derecha que transcurre por la ladera del Cerro Miradero, enlazando a continuación con el Camino de la Fuente por el que llegamos finalmente hasta Almorox.
Una vez en Almorox, callejeamos un poco para atravesar el pueblo y dirigirnos hacia la Ermita de la Virgen de la Piedad, tomando a continuación un camino para descender hasta el arroyo de Tordillos, que cruzamos por un puente para a continuación pasar bajo la carretera M-544 y comenzar a ascender por el antiguo camino de Cadalso de los Vidrios a Almorox.
A los pocos metros de comenzar el ascenso nos desviamos a la izquierda siguiendo las indicaciones hacia la “Ermita de San Julián” haciendo frente a una buena cuestecita para continuar después por diversos caminos hasta llegar a la zona de la “Ermita” (o donde se supone que estaba……).
Abandonamos entonces el camino principal y tomamos una serie de senderos por la zona de Peña Cabrera por los que descendimos hasta el arroyo de Crespo para ascender a continuación con dirección hacia la Granja Escuela, donde al enlazar con el camino de Cadalso de los Vidrios a Almorox realizamos al solecito la “parada barrita” de la jornada y la fotito de grupo.
Tras los minutos de relax, nos incorporamos durante unos metros a La Cañada de Talavera para recorrer unos metros y desviarnos a la izquierda para incorporarnos a un sendero muy bonito que bordea el cerro Cruz hasta enlazar con el camino del Pajar del Mudo, por el que pusimos rumbo hacia Cadalso de los Vidrios, incorporándonos de nuevo al camino de Cadalso de los Vidrios a Almorox, por el que llegamos hasta la carretera M-507.
Atravesamos la carretera y nos dirigimos hacia Cadalso, bordeando el pueblo para tomar el bonito camino que recorre “La Nava del Cerro” y realizar un divertido descenso que nos condujo hasta la vía pecuaria del arroyo del Boquerón, llegando hasta la carretera M-541 y cruzando la misma para tras pasar junto a la laguna del manantial del Andrinoso incorporarnos unos metros a la carretera N-403 y dirigirnos hacia la Cañada de Talavera.
Descendimos por la cuesta asfaltada y posteriormente abandonamos la Cañada para incorporarnos al antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado, por el que pusimos rumbo hacia el pueblo.
Antes de comenzar el descenso final hasta el pueblo nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que recorre la ladera del cerro Lucía pasando por una explotación ganadera abandonada y enlazar a continuación con el antiguo camino de Villa del Prado a Pelayos de la Presa, recorriendo unos metros por el mismo hasta desviarnos a la derecha y tomar como es habitual el divertido senderito que lleva hasta detrás del depósito del agua de Villa del Prado y continuar desde allí hasta el pueblo.
Al final, a pesar de la previsión era mala, nos ha acompañado una mañana soleada aunque con algo de fresquito en la que nos hemos hecho una divertida ruta de unos 47 kilómetros con bastante sendero y con algo más de 1.000 metros de desnivel acumulado, con lo que hemos llegado al pueblo “con las patas duritas”.
¡¡Los que no han salido,……se lo han perdido!!