jueves, 16 de abril de 2026

Domingo 12 de abril de 2026 (Por tierras de Aldea del Fresno, Chapinería y Navas del Rey)

Aunque la predicción meteorológica era de una buena bajada de las temperaturas para el domingo, finalmente la bajada "no ha sido tanta" y dispuestos a darle al pedal nos hemos reunido un buen grupito compuesto por Eltiolavara, Alberto, David, Horacio, César, Juan Carlos, Rober, Gabri y Rafa.

Decidimos poner rumbo hacia la zona de Chapinería, para lo que abandonamos el pueblo por el Camino de La Aceña para dirigirnos hacia la ermita de La Poveda y continuar por el camino de La Poveda hasta llegar a la carretera M-507, incorporándonos a la misma hasta el puente de La Pedrera.

Bordeamos el pueblo de Aldea del Fresno por el camino que transcurre junto al río Alberche y tomamos unos metros la carretera M-510 para enlazar con la Cañada Segoviana y ascender durante unos cuatro kilómetros hasta desviarnos a la derecha y recorrer diversos caminos hasta llegar a la carretera M-501, bajo la que pasamos para continuar nuestra ruta "al otro lado de la 501" dando un rodeo hasta llegar a Chapinería.

Atravesamos el pueblo de Chapinería y por el camino de Las Mojoneras nos dirigimos hacia Navas del Rey, para tras recorrer la travesía tomar la carretera que se dirige hacia la urbanización El Morro y descender desde allí hasta el embalse de Picadas.

Recorrimos a continuación la vía verde del embalse de Picadas y ascendimos por la carretera de la presa hasta desviarnos para tomar el camino que transcurre por detrás del Safari Park y por el que continuamos hasta llegar a la carretera M-507 para cruzarla y tomar el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox hasta regresar al pueblo.

Al final nos ha salido una bonita ruta de unos 56 kilómetros en una jornada en la que hemos disfrutado de una meteorología agradable para lo que estaba previsto.


martes, 7 de abril de 2026

Domingo 5 de abril de 2026 (Visitando las Hoyas de Cenicientos)

Domingo de resurrección y dispuestos a disfrutar de una buena mañana de bici nos hemos reunido en la Plaza Mayor un buen grupo compuesto por Eltiolavara, Horacio, David, Alberto, César, Gabri, José Manuel, Rober, Jorge y Rafa.

Como hacía bastante tiempo que no lo visitábamos y algunos no lo conocían, decidimos poner nuestro objetivo en "Las Hoyas de Cenicientos", un bonito lugar en las cercanías de Cenicientos donde con el paso de los años, el arroyo de los Molinillos ha ido erosionando la roca quedando "canalizado".

Y con ese destino abandonamos el pueblo por el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín de Valdeiglesias hasta llegar a la Cañada de Talavera, a la que nos incorporamos para tomar posteriormente la carretera N-403 y enlazar con la carretera M-541, por la que llegamos hasta Cadalso de los Vidrios.

Atravesamos el pueblo y nos dirigimos hacia el camino del Lanchar de los Huertos, por el que pusimos rumbo hacia Cenicientos, donde llegamos tras hacer frente al "rampón" del 20% que hacía mucho que no subíamos y que nos hizo darlo todo.

Tras unos minutos para la "parada barrita", reanudamos la marcha y atravesamos el pueblo de Cenicientos para dirigirnos hacia nuestro destino, las Hoyas de Cenicientos, donde nos hicimos unas fotitos y nos tomamos unos minutos de relax también junto al "Molino Vidal", los restos de un antiguo molino de los siglos XVI-XVII.

Al continuar la marcha, nos encontramos con unas vallas que no estaban en nuestras visitas anteriores, lo que nos obligaron a "conejear" durante unos metros atravesando un olivar hasta enlazar con el camino de Piedraescrita y tras un divertido descenso, cruzar el arroyo de Los Molinillos para dirigirnos hacia la carretera M-544 y rodar por asfalto durante unos metros hasta desviarnos a la izquierda para tomar la Cañada de Talavera, por la que llegamos hasta la urbanización El Romillo para cruzar la carretera N-403 y ascender por la pista hormigonada hasta la urbanización de El Encinar del Alberche.

Atravesamos la urbanización y descendimos hasta el pueblo por la carretera M-507 para dirigirnos hacia la Plaza Mayor y reponer los líquidos perdidos durante esta bonita ruta de unos 44 kilómetros en la que algunos ya hemos podido disfrutar de la primera "manga corta" de la primavera.


miércoles, 1 de abril de 2026

Domingo 29 de marzo de 2026 (De ruta por Navalagamella y Valdemorillo)

Tocaba en esta ocasión inaugurar la "Temporada de excursiones 2026", y para ello habíamos elegido realizar una rutilla por la zona de Navalagamella y Valdemorillo, para la que nos hemos juntado un buen grupo compuesto por Eltiolavara, David, Alberto, Horacio, Juancar, Rober, Gabri, Jorge y Rafa.

Quedamos en la estación de autobuses a las 8,00 horas para partir rumbo a Aldea del Fresno, donde habíamos quedado con Alberto y David, para continuar después hasta Navalagamella, lugar de inicio de la ruta.

Partimos desde Navalagamella para dirigirnos hacia el embalse de Cerro Alarcón, para bordearlo y continuar hacia el puente del Pasadero para cruzar el río Perales y proseguir con la ruta bordeando la urbanización de Cerro Alarcón.

Continuamos con el recorrido y tras visitar algunos "lugares de interés" de la ruta como búnqueres, un viejo camión abandonado y una cueva excavada en la montaña nos dirigimos hacia Valdemorillo, atravesando el pueblo para continuar la marcha hasta llegar de nuevo al río Perales, donde hubo que mojarse los pies para cruzarlo y poder continuar la ruta por la "Senda de los Molinos", donde en algunos tramos tuvimos que echar pie a tierra.

Tras finalizar el recorrido de la Senda de los Molinos, continuamos por un bonito sendero junto al arroyo del Molino del Hondillo, primer más llano y posteriormente con una bonita subida que nos condujo hasta la carretera M-521, que tomamos durante unos metros para descender hasta el pueblo de Navalagamella y bordearlo hasta llegar a la iglesia, punto donde habíamos dejado los vehículos y donde concluimos la jornada como es habitual con un buen avituallamiento líquido y sólido.

Nos ha salido al final una bonita ruta de unos 36 kilómetros con algo más de 1.000 metros de desnivel acumulado, habiendo disfrutado de unos bonitos lugares que no conocíamos, como la cueva refugio.