martes, 5 de junio de 2018

Domingo 3 de junio de 2018 (Participando en la Riaza B-Pro)



Y por fin llegó el día de nuestra primera participación en la “Riaza B-Pro”, en la que al ser la primera vez y no conocer el terreno nos habíamos inscrito en la categoría de 70 kilómetros (ni mucho, ni poco, ni 40 kilómetros, ni 101),
“Acojonados” por la predicción meteorológica además de por los e-mails enviados por la Organización a los participantes avisando de meteorología adversa, barro, agua…….(lo que debió influir para que muchos participantes se quedaran en casa y sólo se llegara a los 1.000 entre las tres categorías), nos habíamos dado cita en la estación de autobuses un “sexteto” de valientes compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Jorge, Antonio y Rafa.
Con “legañas” en los ojos (habíamos quedado a las 6,15 horas) apañamos las bicis en la furgoneta de Eltiolavara y emprendimos camino de Riaza, de donde nos separaban casi 190 kilómetros.
Llegamos a Riaza sobre las 8,15 horas, aparcando los vehículos cerca del “arco de salida” de la prueba, y nos dispusimos a realizar los preparativos oportunos (montaje de las bicis, calzado, ropa…..) dirigiéndonos a continuación hacia la salida, donde como no podía ser de otra manera, nos hicimos una fotito de grupo delante del “arco”.
Y puntualmente a las 9,00 horas se dio la salida de la prueba, atravesando unas calles del pueblo para abandonar el mismo por la carretera SG-V-1111, por la que rodamos unos cuatro kilómetros hasta desviarnos a la izquierda para comenzar a “aderezarnos de barro”, aunque eso sí, había posibilidad de elegir entre rodar por agua o por “barro caldoso”, con lo que rápidamente nuestra indumentaria pasó del naranja al marrón.
Con algunos tramos más “secos” y otros de caminos que parecían ríos, fuimos haciendo kilómetros más o menos en grupo y parando en los avituallamientos a reponer fuerzas, resultando una ruta sin excesiva dificultad física a excepción de un par de buenas cuestas, y sobre todo la subida por una trialera que comenzaba en el kilómetro 58 y que con unos tramos de hasta el 25% en su parte final, unido al barro y las piedras, se hizo imposible para todo el mundo, con lo que había una “buena procesión” de gente haciendo “empuja-bike” ladera arriba.
Y después de eso sólo restaban unos pocos kilómetros por pista para llegar de regreso a Riaza, donde tras pasar por el “arco de llegada” nos dirigimos hacia una zona de “lavadero de bicis”, pero ante la cola que había que esperar decidimos que sería mejor emplear el tiempo en “dar cuenta” del avituallamiento.
Aprovechamos en una fuente para limpiarnos todo el barro que llevábamos en las piernas y a continuación nos fuimos a los vehículos para cambiarnos de ropa y extender en el suelo un par de mantas donde al solecito nos pusimos a reponer fuerzas con un buen avituallamiento líquido y sólido mientras nos echábamos unas buenas risas comentando “tonterías diversas”.
Por suerte, aunque la previsión meteorológica era bastante mala nos libramos toda la mañana de la lluvia, acompañándonos el sol durante toda la misma, y aunque el barro hizo la ruta más dura, llegamos en buenas condiciones a meta, tras recorrer finalmente unos 68 kilómetros (la Organización recortó algún tramo por estar en muy malas condiciones).
La ruta nos gustó mucho, ya que no tenía excesiva dificultad física (pensábamos que sería más dura) y contaba con algunas zonas de senderos y caminos entre los robles muy bonitas, pero sobre todo y lo más importante, es que lo pasamos genial disfrutando de nuestra afición de los domingos y en un ambiente inmejorable.
Y ahora………….¿¿Cuál será el próximo reto??.

martes, 29 de mayo de 2018

Domingo 27 de mayo de 2018 (Última preparatoria de "Riaza")



La buena climatología nos acompaña de nuevo en esta mañana de domingo, aunque ello no ha servido de mucho “al personal”, ya que aunque hemos vuelto a salir a nuestra hora habitual de las 9,00 únicamente nos hemos reunido en la Plaza Mayor el cuarteto de “los fijos”, es decir, Eltiolavara, Transcastro, Horacio, y Rafa.
Para esta jornada teníamos previsto un tramo “inédito” por la zona de Aldea en Cabo, por lo que tras esperar los minutos habituales de cortesía por si “milagrosamente” se animaba alguno más, iniciamos la marcha con rumbo suroeste para abandonar el pueblo por la carretera M-540 para seguidamente incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox.
Rodamos a buen ritmito hasta la finca "La Blanca", donde giramos a la izquierda para llegar hasta las inmediaciones de la carretera M-540, donde tomamos un senderito que transcurre entre las encinas en paralelo a la misma sobre la conducción de agua que va a la urbanización de Las Hoyas.
Ya en la entrada de la urbanización nos incorporamos a la carretera M-540 durante unos quinientos metros para enlazar con el “Camino vecinal de Escalona y Almorox a Villa del Prado”, por el que esquivando charcos y tras mojarnos los pies al cruzar el arroyo Valdeasnos, llegamos a la urbanización Valcarrillo-Campuzano, donde el camino ya se convirtió en asfalto hasta llegar a la urbanización de Almorojuelo.
Bordeamos Almorojuelo y empezando a hacer bastante calorcito tomamos un camino entre las encinas por el que llegamos hasta Escalona, donde a los pies del castillo hicimos una breve “parada barrita” además de una fotito junto al puente sobre el río Alberche.
Tras unos minutillos de relax retomamos la marcha para comenzar a afrontar el tramo “inédito” de la jornada, para lo que nos internamos en la chopera tomando un camino en paralelo al río Alberche por el que “al fresquito” recorrimos unos tres kilómetros hasta llegar a la carretera CM5005, donde cruzamos el arroyo Pedrillán para después incorporarnos al “Camino de la Guinda de Mirabeles” y comenzar a ascender.
Atravesamos la carretera CM5005 y continuamos ascendiendo bordeando un sembrado por un terreno muy blando donde había que apretar bien al pedal hasta llegar a un alto, donde junto a unas alpacas de paja hicimos de nuevo una “parada barrita” además de una fotito.
Una vez habíamos repuesto fuerzas, retomamos la marcha para dirigirnos hacia Aldea en Cabo por el “Carril de los Coches”, haciendo una parada al llegar al pueblo en un pequeño parque junto a la iglesia para reponer agua en una fuente y continuar después atravesando el pueblo.
Atravesamos el pueblo y comenzamos a ascender por una pista hormigonada, para después continuar hasta desviarnos para “senderear” un tramito por un sendero casi perdido entre los tomillos pasando varias puertas de alambre e incorporarnos a un camino por el que llegamos hasta la carretera CM-543.
Cruzamos la carretera y una vez que ya habíamos llegado a “zona conocida”, comenzamos a recorrer los senderitos de la zona (poco transitados últimamente, por lo que pudimos comprobar), aprovechando Transcastro y Rafa para atravesar el Arroyo Chico y darse un agradable remojón en las piernas.
Tras recorrer los senderos enlazamos con la Senda de Cerro Altillo, por la que continuamos ascendiendo hasta llegar a la carretera M-544, atravesando la misma para incorporarnos a la Cañada de Talavera y poner rumbo de regreso al pueblo.
Rodamos por la Cañada durante unos siete kilómetros hasta desviarnos a la derecha para llegar junto a la urbanización El Romillo, donde cruzamos la carretera N-403 para por la pista hormigonada comenzar el ascenso hasta la urbanización de El Encinar del Alberche.
Atravesamos la urbanización y descendimos a continuación por el Camino del Majanal hasta desviarnos a la izquierda para incorporarnos al camino del Valle, por el que ascendimos por la ladera del Cerro de Las Palomas para afrontar después los últimos dos kilómetros hasta regresar al pueblo.
Al final nos ha salido una estupenda ruta de unos 60 kilómetros, durilla en algunos intervalos, y con un tramo “inédito” que nos ha gustado mucho. La climatología ha estado espectacular, y lo único que “ha faltado” ha sido quizás algún integrante más, pero………
Y el próximo domingo……¡¡A Riaza!!.

martes, 22 de mayo de 2018

Domingo 20 de mayo de 2018 (Una buena kilometrada para las patas)



Dispuestos a seguir preparando nuestra participación en la “Riaza B-Pro” del próximo 3 de junio, para la jornada de hoy hemos adelantado nuestra hora habitual de salida, pasando de las 9,00 horas a las 8,00 horas con el fin de realizar una ruta “más larga” de lo habitual, juntándonos para darle al pedal en la Plaza Mayor un quinteto compuesto por Eltiolavara, Jorge, Horacio, Transcastro y Rafa.
Con el recorrido preparado y como ya sabíamos que no aparecería nadie mas, echamos a rodar pasados unos minutos de las 8,00 horas abandonando la Plaza Mayor con dirección sur para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox.
Rodando a buen ritmo por el trazado del ferrocarril fuimos calentando las piernas hasta llegar a la pista asfaltada que va hacia la ermita de La Poveda, a la que nos incorporamos para dirigirnos hacia la ermita, pasando junto a la misma para continuar por el “Camino de La Poveda” hacia la carretera M-507.
Al llegar a la carretera M-507, nos incorporamos a la misma hasta llegar al puente de "La Pedrera" sobre el río Alberche, donde tomamos un camino en paralelo al río con dirección sur para más adelante girar a la izquierda hasta llegar a la carretera M-510, a la que nos incorporamos durante unos metros hasta girar a la derecha para tomar un caminito que al principio asciende suavemente pero que después se convierte en “un cuestón” que llega hasta el 20% de inclinación y que nos puso a tope “la caldera”.
Tras subir el cuestón llegamos a la zona de “Suertes Viejas”, desde donde nos dirigimos hacia el camino de Navayuncosa para poner rumbo hacia Villamanta continuando con un ritmo considerable.
Llegamos hasta la carretera M-530 y nos incorporamos a ella durante unos pocos metros hasta desviarnos a la derecha para tomar un camino por el que descendimos hasta Villamanta, donde bordeamos el pueblo por el antiguo trazado del ferrocarril hasta desviarnos a la derecha y tomar el “Camino de Valdeyeso” para dirigirnos hacia Navalcarnero.
Por el Camino de Valdeyeso llegamos hasta la autovía N-V, girando entonces a la izquierda para en paralelo a la misma hasta llegar a Navalcanero, donde en un parque infantil en el barrio de “Los Manzanos” hicimos la primera “parada barrita” de la jornada, aprovechando para reponer agua en una fuente que allí había.
Tras reponer fuerzas, retomamos la marcha para bordear el pueblo de Navalcarnero, encontrándonos con nuestro amigo y antiguo miembro del Club Julio “El negro”, al que estuvimos saludando durante unos segundos para a continuación reanudar la marcha y pasar bajo un puente de la carretera M-600 para tomar el camino Hondo y a continuación el camino de Retamosa hasta enlazar con el camino de Navalcarnero a Villamantilla, por el que llegamos hasta la Cañada Real Segoviana.
Nos incorporamos a la Cañada Real Segoviana, y tras rodar por la misma nos desviamos a la izquierda para tomar el “Camino Viejo de Navalcarnero” y descender por él hasta Villamantilla, donde bordeamos el pueblo para tomar el “camino del río” y realizar un rápido descenso hasta el río Perales.
Y como “todo lo que se baja después hay que subirlo”, a continuación tocaba el “ascenso” con dirección hacia Chapinería, donde el buen ritmo puesto por Jorge, seguido de Rafa y Transcastro hizo que Eltiolavara y Horacio se quedaran algo retrasados, aunque nos reagrupamos al llegar a Chapinería, encontrándonos allí con nuestro amigo Jorge de Sevilla la Nueva, con el que estuvimos unos minutos dialogando.
Tras unos minutillos charlando reanudamos la marcha y atravesando el pueblo nos dirigimos hacia la fuente en la que habitualmente reponemos agua cuando pasamos por Chapinería, donde realizamos una nueva “parada barrita” para reponer fuerzas durante unos minutos, retomando después la marcha para atravesar el pueblo y dirigirnos hacia la laguna de Pozairón, donde cruzamos la carretera M-510 para internarnos en la dehesa de Socancho, donde tomamos los senderitos que discurren entre las encinas para enlazar con el camino de Socancho y por él dirigirnos hacia la conducción de agua Picadas-Valmayor.
Nos incorporamos al sendero que transcurre sobre la conducción y rodando a buen ritmo llegamos hasta las cercanías de la urbanización Santa Ana, donde nos desviamos para dirigirnos hacia “El Morro”, atravesando la urbanización para descender hasta el embalse de Picadas.
Recorrimos a continuación la vía verde hasta la presa, pasando a continuación sobre el muro y afrontando después el ascenso por la carretera hasta llegar al alto, donde paramos unos minutos para reagruparnos tras la subida para continuar con el posterior descenso por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar como es habitual el camino de detrás del Safari Park, por el que enlazamos con el camino del Molino de Rodeles hasta llegar a la carretera M-507 a la altura del vivero, donde cruzamos la carretera para enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y recorrer los últimos kilómetros hasta llegar al pueblo.
Y así nos hemos marcado un buen entreno de 90 kilómetros, llegando al pueblo sobre las 13,30 horas, con lo que a pesar de lo largo de la ruta no hemos llegado muy tarde, quedando todos muy contentos por la ruta realizada y por como se había desarrollado la mañana.
Ya nos quedan dos semanas!!!