jueves, 7 de diciembre de 2017

Domingo 3 de diciembre de 2017 (Aclimatándonos al invierno)



Segunda jornada “invernal” con mucho fresquito producido por las heladas nocturnas, pero “fieles a nuestro vicio” nos hemos juntado en la Plaza Mayor a la hora de siempre un quinteto compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Jose y Rafa por parte del Club, además de Juan Carlos, el Presidente de la U. C. Villa del Prado.
Sin ningún plan previsto para la jornada de hoy lo único que teníamos claro era que como es habitual durante el invierno, había que entrar pronto en calor “tirando p’arriba”, con lo que minutos después de las nueve echamos a rodar para abandonar el pueblo dirigiéndonos hacia el norte para tomar el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado.
Con Eltiolavara en cabeza (como si tuviera prisa) tirando del grupo seguido de Juan Carlos, realizamos toda la subida sin contratiempos y a buen ritmo hasta llegar al alto en la ladera del cerro de Santa Lucía, donde buscamos un “resguardo” del frío viento del norte al solecito para reagruparnos según “el personal” iba llegando tras la subida.
Una vez reagrupados de nuevo, continuamos la marcha para dirigirnos hacia la Cañada de Talavera, cruzando la misma para incorporarnos al camino de San Martín de Valdeiglesias recorriendo el cortafuegos y después un camino entre las jaras hasta enlazar con el camino de La Fuenfría, por el que continuamos con dirección a San Martín.
Tras unos metros por el camino de la Fuenfría nos desviamos a la derecha con dirección hacia el alto de la Mira, aunque después volvimos a girar a la izquierda para tomar otro cortafuegos y bajar hasta el nacimiento del arroyo de Valdenoches, que coincide con el inicio de un bonito sendero entre las jaras y los pinos por el que descendimos hasta un camino y desde allí hasta la carretera M-541.
Cruzamos la carretera y continuamos bajando y subiendo por senderos hasta llegar a una explanada donde hay una explotación ganadera de cabras, donde en unas piedras al solecito hicimos la fotito y la “parada barrita” de la jornada mientras Transcastro intentaba entrar en calor “amenazándonos” con irse para casa.
Tras reponer fuerzas, echamos de nuevo a rodar y continuamos bajando por diversos senderos hasta llegar a las cercanías de la carretera M-501, tomando un camino en paralelo a la misma que nos condujo hasta Pelayos de la Presa.
Como Eltiolavara pensó que nos estábamos quedando fríos, propuso hacer un “tramo calefacción” que no era otro que atravesar Pelayos y tomar unos metros la carretera M-501 hasta llegar a la “mini urbanización” de San Juan, donde tomamos el camino que asciende por la ladera del cerro del mismo nombre para “efectivamente” entrar de nuevo en calor haciendo frente a una subida corta pero intensa con algunos tramos del 19% y el 23%, que nos puso de nuevo “bien a tono”.
Pasamos por la urbanización “Cerro de San Juan” y nos incorporamos al camino de Bajondillo, por el que llegamos hasta la carretera que comunica Navas del Rey con la urbanización “El Morro”, por la que llegamos hasta ésta última para descender a continuación hasta el embalse de Picadas.
Proseguimos la marcha por la vía verde de Picadas, que recorrimos a buen ritmo agrupados como un pelotón aunque con Horacio un pelín descolgado pasando sobre el muro de la presa y continuando después con la subida por la carretera hasta parar en el alto, donde una vez reagrupados reanudamos la marcha bajando por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar el camino que va por detrás del Safari-Park y que nos llevó a salir a la carretera M-507 a la altura de El Rececho, donde cruzamos la misma para incorporarnos después al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, y regresar al pueblo.
Aunque la mañana empezó bastante fría por el viento del norte, poco a poco la temperatura fue subiendo unos grados (a los que tenemos que agradecer que Transcastro no se fuera para casa, ya que estaba con los 20 dedos del cuerpo en riesgo de congelación).
Nos ha salido una buena rutilla de unos 47 kilómetros, tras la que como hemos llegado al pueblo a una hora “prudencial”, nos ha dado tiempo a tomarnos unas cervecitas a la salud de Rafa por su pasado cumpleaños, y es que………¡¡no todo va a ser dar pedales!!.



miércoles, 29 de noviembre de 2017

Domingo 26 de noviembre de 2017 (Por tierras de Chapinería y Navas del Rey)



Para esta jornada se dieron cita en la Plaza mayor un grupo muy reducido compuesto por “tres domingueros” con ganas de “entrar pronto en calor” pues la temperatura ambiente invitaba “a dar cera” con ese fin.
Tras los minutos habituales de cortesía, sobre las 9:10h el trío compuesto por Horacio, Gabriel y Eltiolavara puso rumbo hacia Aldea del fresno por el trazado del ferrocarril para continuar después con dirección hacia “La Poveda” con temperatura de 0 a 1º y las manos doliendo, pero había que sufrir el frio de la primera horilla ¡¡¡puff!!!.
Después de pasar junto a la ermita y continuar por el camino de La Poveda llegamos hasta la carretera M-507, a la que nos incorporamos hasta llegar al puente sobre el río Alberche, para tras cruzarlo pasar por debajo y continuar por la ribera del río hasta enlazar con la “Cañada Segoviana” con dirección a Chapinería.
Tras subir a buen ritmo por la Cañada para continuar entrando en calor nos desviamos por un sendero a la derecha por la zona de “Las Esperillas” que nos llevó a coger el camino de subida del río Perales a Chapinería para llegar al “Centro de recuperación de aves”, donde hicimos la “parada barrita” y fotito del día.
Como íbamos improvisando, abandonamos Chapinería por un sendero para a continuación cruzar la carretera M-510 y continuar por el camino de Las Mojoneras hasta llegar a la gasolinera de Navas del Rey, desde donde hicimos frente a la “subida pedregal” para enlazar con la conducción de agua Picadas-Valmayor.
A continuación rodamos sobre el senderito que transcurre sobre la conducción para seguir por el hasta coger otro bonito sendero que nos llevó a la carretera que va a Santa Ana, desde donde tomamos el camino del Cerro de Mesa para realizar un espeluznante descenso que nos dejó a la orilla del embalse de Picadas.
Recorrimos la vía verde del embalse y posteriormente el tramo de carretera hasta enlazar con el camino que transcurre por detrás del Safari Park y enlazar posteriormente con el trazado del ferrocarril para regresar a casa.
Rutilla de algo más de 50 km preciosa y con un poco de todo, donde Horacio según él “no notó el cambio de bici” (tras varios domingos con eléctricas) pero los demás si que le echamos de menos en cabeza ,je,je,je…
Fdo :  Eltiolavara

martes, 21 de noviembre de 2017

Domingo 19 de noviembre de 2017 (Otra jornada de investigación)



Tras el rutón del domingo pasado por tierras de Piedralaves volvemos a nuestros dominios, y en una mañana que ha amanecido con un fresquito considerable nos hemos reunido un grupo reducido compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Noesperoanadie, Mariano y Rafa, uniéndose a nosotros nuestro amigo Javi de El Encinar, al que llevábamos varias semanas “sin ver el pelo”.
Para esta jornada estaba previsto investigar un nuevo camino desde la Cañada de Talavera hasta Almorox, para lo que primero tendríamos que llegar hasta la Cañada y con ese objetivo echamos a andar con rumbo suroeste para abandonar el pueblo por el camino del Valle, donde calentamos las piernas con el cuestón que hay tras cruzar el arroyo Arrelobos.
Por el camino del Valle llegamos hasta el camino del Majanal que sube hacia El Encinar del Alberche, aunque nosotros atravesamos el mismo para llegar a una laguna que forma el arroyo de Navacarrala para desde allí comenzar a ascender por un bonito sendero entre las jaras recorriendo el cerro de Los Valles hasta salir de nuevo al camino del Majanal ya en las cercanías de El Encinar del Alberche.
Descendimos a continuación hasta el arroyo del Charco de Cahorzo, donde Eltiolavara tuvo un susto al toparse con una valla de alambre que han puesto últimamente. Por suerte iba despacio y aunque se fue al suelo la caída no tuvo consecuencias.
Proseguimos la marcha bordeando la urbanización de El Encinar por un sendero entre las encinas que transcurre por el cerro de La Chacona, teniendo que atravesar por un paso entre zarzas que últimamente se ha cerrado bastante y que nos hizo “jabalinear” y llevarnos unos cuantos enganchones.
El sendero nos condujo hasta un cortafuegos que bordea la urbanización, al que nos incorporamos para después tomar la pista entre los pinos que llega hasta la urbanización de Pinar de Almorox, que atravesamos hasta llegar a la carretera N-403.
Atravesamos la carretera y continuamos por un camino por el que llegamos hasta la parte de atrás de la urbanización El Romillo, para desde allí dirigirnos hacia el pequeño embalse que hay, el cual bordeamos por el bonito sendero que recorre su orilla hasta llegar a la Cañada de Talavera.
Al salir a la Cañada el grupo perdió un integrante, y es que “Noesperoanadie” decidió poner rumbo de regreso al pueblo “achacando” un tirón en el abductor, con lo que los cinco restantes continuamos la marcha por la Cañada de Talavera durante unos cuatro kilómetros hasta desviarnos a la izquierda para tomar un camino por el que comenzamos “la exploración prevista” al nuevo camino, durante la que en una explanadita al sol hicimos la “parada barrita” de la jornada, además de la fotito de grupo.
Tras reponer fuerzas reanudamos la marcha y continuamos por el camino para descender hasta enlazar con la Senda del Cerro Cruz, por la que llegamos hasta la carretera M-544, cruzando bajo la misma para a continuación hacer frente a la subidita hasta el pueblo de Almorox, que con tramos de entre el 10% y el 14% nos “puso las patas” a tono, dirigiéndonos después a la Ermita de Nuestra Señora Virgen de la Piedad para reponer agua.
Rellenamos las botellas y nos incorporamos a la carretera N-403 para rodar por asfalto hasta llegar a la gasolinera abandonada de Almorox, donde tomamos el sendero que transcurre en paralelo a la carretera hasta llegar a la urbanización de Pinar de Almorox, donde callejeando hicimos frente a alguna buena cuesta hasta llegar al depósito del agua.
Pasamos entonces una valla de alambre y tomamos un camino por el que bajamos por la ladera del cerro de la Fuente de Riofrío hasta llegar al cauce del arroyo del Toril, donde nos incorporamos al bonito senderito que transcurre junto al arroyo, llegando después hasta la parte de atrás de El Encinar del Alberche.
Atravesamos una parte de la urbanización para acompañar a Javi hasta las cercanías de su casa y continuando los cuatro “jinetes” restantes bordeando la urbanización por un senderito por el que enlazamos con el cortafuegos de la parte sur de la urbanización, por el que terminamos de bordear la misma hasta tomar un camino que nos condujo hasta el arroyo Arrofresnos, junto al que rodamos unos metros para después cruzar un puente de madera y ascender hasta el camino del Valle, por el que habíamos comenzado la ruta y por el que regresamos al pueblo.
Nos ha salido una rutilla muy chula de unos 36 kilómetros en la que hemos conocido otro camino por el que nunca habíamos transitado (nunca dejamos de conocer nuevos caminos y senderos), y aunque la mañana comenzó bastante fresquita al final se ha quedado una mañana espectacular, tanto que al solecito en la plaza nos hemos tomado unas cervecitas mientras comentábamos la jornada.