martes, 10 de mayo de 2016

Domingo 8 de mayo de 2016 (Jornada pasada por agua y barro)



Tal y como anunciaba la previsión meteorológica, la noche había sido lluviosa y el día tenía pinta de “más de lo mismo”, así que en una mañana “solo apta para valientes” nos hemos reunido en la Plaza Mayor a la hora de siempre y “desafiando los elementos” un cuarteto compuesto por Eltiolavara (estrenando su flamante montura nueva), Transcastro, Alberto y Rafa.

Tras los minutos de cortesía habituales (por ver si alguno de los que había dicho en el grupo de Whatsapp que se volvía al catre cambiaba de idea y en vez de eso echaba mano al chubasquero), en vista de que no aparecía nadie, comenzamos la ruta tomando dirección norte hacia la “boca del lobo”, ya que los montes estaban cubiertos de nubes negras.

Abandonamos el pueblo tomando el camino de San Martín, donde al poco de comenzar el ascenso hicimos una breve paradita para quitarnos el chubasquero aprovechando que la lluvia había parado, reanudando después la marcha “a la captura” de Eltiolavara, que deseoso de pedalear con su nueva burra no se había detenido.

Realizamos el ascenso a buen ritmo dentro de lo posible (con el terreno blando y embarrado) dando alcance a Eltiolavara en la puerta de arriba, donde la lluvia comenzaba a “arreciar” de nuevo obligándonos a ponernos otra vez el chubasquero para no abandonarlo durante el resto de la mañana.

Ascendimos la parte final y al llegar donde el abrevadero de la “Casa de la Coneja”, nos desviamos a la derecha para continuar ascendiendo levemente por la ladera del cerro de La Puebla, para después descender por un caminito entre los pinos hasta llegar a la Cañada de Talavera.

Tomamos la Cañada durante unos metros hasta desviarnos a la izquierda para tomar el camino que va hacia el cerro de Las Mucas, que bordeamos por el lado derecho tomando un bonito camino-sendero por el que más adelante salimos a un cortafuegos que baja desde lo alto del cerro.

Aprovechando que durante un momento había parado de llover, en el cortafuegos realizamos la “parada barrita” de la jornada, así como una de las fotitos de grupo antes de proseguir la ruta atravesando el cortafuegos para continuar por un sendero entre los pinos por la ladera del cerro de Las Mucas y salir a otro cortafuegos por el que realizamos un descenso con algunos tramos de "vértigo" donde Eltiolavara tuvo un leve aterrizaje para estrenar la bici aunque sin consecuencias.

El descenso por el cortafuegos nos llevó junto al arroyo de Las Labores, donde tomamos un senderito por el pinar para posteriormente pasar bajo la carretera M-501 y bordear el pueblo para dirigirnos hacia el muro del embalse de San Juan, pasando sobre el mismo y llegando hasta la orilla del embalse para hacernos otra fotito.

Retomamos a continuación la marcha hasta la gasolinera de Pelayos, incorporándonos durante unos metros la carretera M-501 para enlazar con el inicio de la vía verde de Picadas, que se encontraba “a tope de agua y charcos”.

Con Alberto “sin perdonar un charco que atravesar”, recorrimos a buen ritmo el bonito entorno de la vía verde hasta llegar a la presa, pasando sobre el muro y continuando con el ascenso por la carretera y posterior descenso hasta enlazar con el camino que transcurre por detrás del detrás del Safari Park, donde con algunos tramos de barro que hacían “culear” las bicis recorrimos el camino mientras observábamos a los animales hasta enlazar con el camino del Molino de Rodeles, por el que llegamos junto a la carretera M-507 a la altura de El Rececho.

Cruzamos la carretera y enlazamos con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox para regresar al pueblo tras hacernos una buena rutilla de unos 35 kilómetros en la que la lluvia nos ha acompañado durante toda la mañana, en uno de esos días en los que hay que ser valiente para salir a dar pedales y en la que hasta el "gps" se inundó por dentro, sacando un perfil "de aquella manera".

Al llegar al pueblo y como íbamos bien de hora (más o menos las doce y media), nos dirigimos al lugar de comienzo de la ruta, la Plaza Mayor, donde en el Bar España el amigo Valentín acompañando a las cervecitas nos puso buena cantidad de aperitivos calentitos que nos supieron a gloria para calentar el cuerpo después de la jornada vivida.

Y para el próximo domingo........”Avila-Villa del Prado” (el rutón del año).
 


jueves, 28 de abril de 2016

Domingo 24 de abril de 2016 (Primera de las rutillas mensuales del año)



A la tercera va la vencida y por fin después de haber tenido que aplazarla dos veces hemos podido realizar la primera de las rutas mensuales de las que tenemos previsto hacer durante el año.
Para inaugurar “la temporada” había prevista una ruta con salida desde Cenicientos pasando después por Aldea en Cabo de Escalona, Nombela, Escalona, Paredes de Escalona y regreso a Cenicientos, para la que nos dimos cita en la estación de autobuses a las 8,15 un grupillo compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Alberto, Edu, Perejil y Rafa.
Tras apañar las bicis en “la fregoneta” de Eltiolavara, pusimos rumbo a Cenicientos, donde aparcamos junto a una gasolinera a la salida del pueblo, procediendo después a los preparativos habituales de bicis y demás antes de echar a rodar.
Abandonamos Cenicientos rodando unos metros por la carretera M-548 para más adelante desviarnos a la derecha para tomar el camino de la Labranza de Mayuelas, donde casi desde el primer momento había en muchos tramos en que el camino era un arroyo, por lo que entendimos que seguramente iba a tocar “mojarse los pinreles” durante la mañana.
Disfrutando por senderitos fuimos recorriendo los encinares de Cenicientos con el campo en un estado espectacular, enlazando con el camino de Higuera de las Dueñas a Escalona, al que nos incorporamos durante unos metros hasta llegar de nuevo a la carretera M-548, que cruzamos para continuar por el Camino Real de La Higuera hasta llegar a una explanadita donde teníamos que desviarnos y aprovechamos para hacer la primera paradita de relax de la jornada.
Tras unos minutillos recuperando fuerzas y disfrutando del campo, reanudamos la marcha y a pocos metros nos encontramos con el arroyo de Las Vegas del Pasajo, primero de los que nos íbamos a encontrar durante la mañana y que nos tocaría vadear.
Una vez cruzado el arroyo, continuamos camino con dirección hacia Aldea en Cabo no sin antes vadear un nuevo arroyo poniendo los pies a remojo para incorporarnos después a una pista de hormigón por la que tras un rápido descenso llegamos a Aldea en Cabo.
Tras unos minutillos de relax en Aldea en Cabo reanudamos la marcha abandonando el pueblo con “la incidencia” de que en un despiste nos desviamos del “track” previsto y en vez de tomar el camino de Nombela a Cenicientos continuamos de frente con lo que fuimos a parar a un tramo de camino casi perdido con nuevo vadeo de arroyo incluido pero pudiendo salir de nuevo más adelante a un camino ya “más rodado” por el que dirigirnos hacia Nombela no sin pasar por varios arroyos. En Nombela nueva paradita para avituallar y reponer agua en casa de unos vecinos que amablemente se ofrecieron a rellenarnos las botellas antes de continuar.
Abandonamos Nombela de nuevo con otro “despiste de track”, que nos llevó a atravesar un sembrado ya que a algún “paisano” no le debía funcionar en el tractor el botón de “levantar arado” y había “ramplado” con el camino.
Tras el tramo arado, enlazamos con el track previsto y por el camino del Barrancón pusimos rumbo hacia el río Alberche, donde tomamos el camino de las Huertas para ir rodando por las choperas remontando el río con dirección a Escalona.
Tras cruzar el arroyo Pedrillán por un puente de la Carretera, bajamos de nuevo hasta la chopera teniendo que hacer frente de nuevo a algún pequeño tramo donde habían arado el camino pero llegando a Escalona sin problema, haciendo frente al cuestón de cemento de más del 25%  para subir hasta el pueblo y donde únicamente Alberto y Rafa subieron sobre la bici.
Atravesamos Escalona y tomamos unos metros la carretera CM-543 para más adelante desviarnos a la izquierda tomando un camino en paralelo a la misma por el que llegamos a Paredes de Escalona, atravesando el pueblo para tomar de nuevo unos metros la carretera hasta desviarnos a la derecha tomando un camino ascendente hacia una cantera abandonada donde durante el corto ascenso ya se pudo ver que íbamos todos justitos de fuerzas.
Enlazamos con un bonito tramo de senderitos entre tomillos por el que salimos de nuevo a la carretera CM-543 para ésta vez sí, rodar por la misma durante unos tres kilómetros hasta desviarnos para tomar un camino, pero Eltiolavara se pasó el desvío y Perejil ya iba “en reserva”, con lo que ellos dos continuaron por la carretera hasta Cenicientos mientras el grupito compuesto por Transcastro, Alberto, Horacio, Edu y Rafa tomamos un tramo de camino con el que enlazamos con el camino de Piedraescrita, que más que camino es un bonito sendero, y que ascendiendo poco a poco nos llevó de regreso hasta Cenicientos.
En una mañana con una climatología estupenda nos ha salido una bonita ruta de unos 53 kilómetros que ha tenido de todo, senderitos, caminos anchos, multitud de arroyos que cruzar, tramos de aventura por despistarnos del track, tramos arados porque al del tractor pasó de respetar el camino…… en fin, una ruta completita que nos hizo a todos llegar con las fuerzas al límite.
Y como es habitual en estos casos, al terminar la ruta nos esperaba un merecidísimo avituallamiento líquido y sólido que nos supo a gloria y del que disfrutamos tranquilamente al solecito en una mesita antes de emprender el camino de regreso a Villa del Prado.


miércoles, 20 de abril de 2016

Domingo 17 de abril de 2016 (Una de senderitos, rampones y barro)



Tras los buenos chaparrones caídos el sábado por la tarde, el domingo ha amanecido bastante bueno y sin riesgo de lluvia, y para disfrutar de la bici nos hemos reunido a la hora de siempre en la Plaza Mayor un grupito compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Jose, Horacio, Alberto y Rafa, uniéndose también al grupo los "Caracoles" Dani, Jorge y Mariano.
Con la idea en principio de ir a Rozas de Puerto Real, comenzamos la ruta saliendo del pueblo por el camino del Valle, donde enseguida nos dimos cuenta de que el terreno no iba a estar "para florituras", ya que estaba bastante blando y con tramos de barro, con lo que sería mejor dejar ese plan para una mejor ocasión.
Por la ladera del Cerro Crespo bajamos hasta el arroyo Arrofresno para ascender después por unas buenas rampas hasta el camino del Majanal, por el que llegamos hasta las cercanías de El Encinar del Alberche, donde nos dispusimos a bordear la urbanización por un bonito sendero entre las encinas.
Tras bordear la urbanización, enlazamos con un camino por el que rodando entre los pinos llegamos hasta un buen rampón donde únicamente Rafa pudo subir sin poner pie a tierra, haciendo el resto del grupo unos metros de "empuja-bike".
En el alto, abrimos una puerta de alambre para "inspeccionar" una zona del pinar por donde nunca habíamos estado, y resultó que mientras rodábamos en grupo disfrutando del entorno.......¡¡pum!! (reventón de Jorge, que había cortado la cubierta con un guijarro), así que hubo que dedicar unos minutos a solventar el problema antes de continuar con la ruta.
Tapando la raja de la cubierta con el envase vacío de un gel (buen apaño), reanudamos la marcha haciendo frente a un buen cortafuegos donde no quedó mas remedio que poner pie a tierra "to kiski", y llegar hasta el alto empujando la bici.
Allí tomamos un camino que nos llevó hasta el depósito de agua de la urbanización de Pinar de Almorox, donde nos hicimos la fotito de grupo de la jornada y "parada barrita" antes de continuar la marcha bordeando la urbanización para bajar hasta la carretera N-403.
Cruzamos la carretera y continuamos por un camino y posterior sendero por el que llegamos hasta la urbanización El Romillo, dirigiéndonos desde allí hasta el pantanillo que hay a la parte de atrás de la urbanización y que cruzamos sobre el muro de la presa donde al estar hasta arriba de agua hubo que cruzar "los aliviaderos", lo que a alguno le costó "poner los pinreles a remojo".
Bordeamos el pantanillo por el bonito sendero que discurre junto a la orilla y por el que enlazamos con la Cañada de Talavera, a la que nos incorporamos para dirigirnos de nuevo hacia la carretera N-403, que cruzamos para comenzar a ascender hacia la urbanización de El Encinar del Alberche.
Comenzábamos el ascenso cuando a nuestra derecha vimos un camino-sendero que no habíamos tomado nunca, así que...........¡¡Allá que vamos a investigar!!, resultando que el sendero transcurría en paralelo al arroyo del Moro pero dejó de ser ciclable, con lo que nos tocó de nuevo echarnos la bici al hombro durante unos metros hasta enlazar con un "camino como Dios manda".
De nuevo otra buena subida por terreno blandito desde el arroyo del Moro hasta llegar a El Encinar del Alberche, donde atravesamos la urbanización y donde Dani abandonó el grupo aprovechando la cercanía de su casa mientras los demás continuábamos hasta la carretera M-507, por la que descendimos unos metros hasta desviarnos a la derecha para tomar un camino-sendero paralelo a la carretera donde disfrutamos de unos tramos de "derrapaje sobre barro" por estar arado hace poquito.
Descendimos hasta el arroyo Arrofresnos, afrontando después el último rampón de cerca del 20% antes de concluir la ruta bajando hacia el pueblo por un senderito entre las jaras que pasa por la estación de bombeo de agua a El Encinar del Alberche, llegando al pueblo por la zona del polígono industrial.
La ruta de hoy ha sido muy cortita en cuanto a kilómetros, únicamente unos 27 kilómetros, pero...¡¡vaya 27!!, con terreno blando, varios rampones buenos, y también "labores de exploración" en algunos tramos con éxito y en otros no tanto, que nos han hecho llegar al pueblo con las piernas "calentitas".
Y el próximo domingo por fin comenzamos con las excursiones mensuales!!.