martes, 28 de julio de 2015

Domingo 26 de julio de 2015 (Otro día de torraera y pajarón de alguno)



Continuamos con la ola de calor que dura ya varias semanas, lo que no ha sido impedimento para que en la Plaza Mayor a la hora de siempre nos diéramos cita un grupito compuesto por Eltiolavara, Perejil, Horacio, Transcastro, Jose "el Mara" y Rafa por el Club, uniéndose a nosotros "Los Caracoles" Dani, Jorge y Javi.
Tras deliberar hacia donde encaminar nuestras pedaladas, parece que no apetecía mucho comenzar subiendo, por lo que nos encaminamos hacia el sur para después desviarnos para tomar el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y calentar así las piernas llaneando un poco.
Por el trazado del ferrocarril llegamos hasta la pista asfaltada que comunica la carretera M-507 con la ermita de La Poveda, uniéndose por el trayecto un integrante más al grupo, Luis "el del Alamín". Tomamos la pista a la izquierda y tras unos metros nos desviamos a la derecha para tomar un camino por el que salimos a la carretera M-507, cruzando la misma para tomar el camino del Molino de Rodeles, por el que rodamos hasta enlazar con el camino-sendero que transcurre por detrás del Safari Park y llegar hasta la carretera que va desde la M-507 hasta el embalse de Picadas.
Realizamos el leve ascenso por la carretera muy diseminados, ya que una parte del grupo quedó atrás debido a que Jorge había pinchado la rueda trasera, y hubo que hacer una parada para dar aire a la rueda.
Nos reagrupamos en la presa de Picadas, comenzando a rodar a buen ritmo por la vía verde del embalse, hasta que de nuevo la rueda de Jorge dijo "basta" y tuvo que parar a arreglarla, mientras otra parte del grupo esperábamos a la sombra en la explanada donde parte la pista que sube hacia "El Morro".
Tras un buen rato de espera por fin nos reagrupamos todos, continuando la marcha hasta el final de la vía verde, donde hicimos una breve "parada barrita" antes de continuar por el sendero que bordea el cerro del Cubo, para después pasar por debajo de la carretera M-501 y bordear la nueva depuradora de Pelayos.
Mientras cruzábamos la carretera que va hacia el centro del pueblo, nos encontramos con los hermanos Javi y Jose Manuel García Gonzalez, que después de hacerse su rutilla emprendían ya el camino de regreso al pueblo. Allí junto a un hórreo a la entrada de la Colonia San Antonio nos hicimos todos juntos la foto de grupo de la jornada.
Reanudamos la marcha y nos incorporamos a la vía verde del ferrocarril del Tiétar (continuación de la vía verde de Picadas), para rodar por ella durante unos metros antes de desviarnos a la derecha para comenzar con un periplo de senderos entre los pinos donde "el tío del mazo" empezaba a dar los primeros golpes a Dani.
Tras recorrer un tramo de senderos y viendo que Dani iba pegadillo y que el calor empezaba a ser considerable, decidimos "abortar" la idea de dirigirnos hacia San Martín, así que bajamos por un camino hasta el pueblo de Pelayos para después dirigirnos hacia la Plaza y en su fuente reponer agua y darnos "un refrescón".
Tras unos minutos de relax y valorar las diversas opciones para emprender el camino de regreso al pueblo, tomamos la decisión de dirigirnos hacia la cantera que se encuentra en la ladera del cerro del Las Colmenas, con lo que abandonamos el pueblo de Pelayos dirigiéndonos hacia la rotonda de la carretera M-501 que hay junto al residencial "Las Cumbres", pasando después por debajo de la carretera y rodando en paralelo a la misma con dirección a la cantera.
Cada vez se hacía más patente que "el tío del mazo" le iba a sacudir bien a Dani, ya que durante el ascenso desde la cantera el grupo tenía que hacer paradas periódicas para esperarle.
Realizamos el ascenso y enlazamos con el camino de la Fuenfría, por el que continuamos ascendiendo con dirección al pueblo, y allí, tras terminar la parte de ascenso y antes de llegar a la carretera M-541, viendo que ya íbamos bastante tarde de hora, con su aprobación dejamos a "Los Caracoles" Jorge y Javi esperando a Dani ("el tio del mazo" le traía molido) y continuamos el camino hacia el pueblo.
Cruzamos la carretera M-541 y continuamos por el camino de la Fuenfría, hasta desviarnos más adelante y bajar por un cortafuegos hasta salir posteriormente a la Cañada de Talavera, la cual cruzamos para continuar por el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del prado, por el que realizamos el descenso final hasta el pueblo.
Hemos llegado al pueblo bajo "una buena torraera" minutos después de la una y media de la tarde, después de recorrer unos 45 kilómetros. Posteriormente tuvimos noticias de que "Los Caracoles" llegaron al pueblo a las dos y pico, sanos y salvos aunque alguno con un "pajarón de época".



Domingo 19 de julio de 2015 (De senderitos y bañito)


De rutilla por mucho senderito, subiendo hacia la urbanización de El Encinar del Alberche y después recorriendo el pinar de Almorox, para tras una paradita junto al pantano de El Romillo, tomar la Cañada de Talavera hasta enlazar con el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado. Grupito compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Noesperoanadie, Jose "el Mara" y Horacio por el Club, además de Juanjo Bene, Paco "el Máquina" y Jorge "Caracol".



lunes, 13 de julio de 2015

Domingo 12 de julio de 2015 (Con las vergüenzas a remojo)



En otra jornada con previsión de bastante calor debido a la "ola de calor" que estamos teniendo en todo el país, nos hemos juntado en la Plaza Mayor a la hora de siempre dispuestos a dar pedales Eltiolavara, Transcastro, Noesperoanadie, Horacio, Perejil y Rafa por el Club, uniéndose también "Los Caracoles", Jorge y Javi.
Ante la previsión de calor, nada mejor que cumplir con la máxima "una cortita y cervecita", así que con ese objetivo comenzamos a rodar, abandonando el pueblo por el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, que recorrimos relajadamente hasta llegar a la carretera que va hasta la ermita de La Poveda, la cual tomamos para dirigirnos hacia esta última.
Dejamos la ermita a nuestra izquierda y continuamos pedaleando por el camino de La Poveda hasta llegar a la carretera M-507, donde tomamos un senderito de nueva creación que transcurre en paralelo a la misma y por el que evitando pisar el asfalto llegamos hasta el puente de "La Pedrera" sobre el río Alberche.
Nada mas pasar el puente giramos a la derecha para bajar e incorporarnos al camino-paseo que discurre junto al río Alberche, por el que rodamos unos metros hasta desviarnos a la derecha para ascender hasta el pueblo y tomar unos metros la travesía hasta llegar al parque que hay en el cruce con la carretera M-510, donde en una fuente rellenamos las botellas de agua.
Tras una breve parada, reanudamos la marcha subiendo por la Cañada Segoviana, donde a pesar de ser poco más de las diez de la mañana, "Lorenzo calentaba de lo lindo".
Abandonamos la cañada para girar a nuestra derecha y tomar el camino de Méntrida, por el que pasando junto al caserío abandonado de "Suertes Viejas", descendimos hasta llegar a la carretera M-510, que cruzamos para continuar por el camino de Méntrida, teniendo que hacer frente a una buena cuesta de arena donde todos tuvimos que poner "pie a tierra" ante la imposibilidad de permanecer sobre la bici.
Tras unos tramos sobre la bici y otros de "empuja-bike", llegamos hasta la "mini urbanización" de Las Moreras, donde enlazamos con el camino de la Morera Tirante para tras un par de "sube y bajas" llegar al camino de Villamantilla, por el que pasando junto al polígono industrial de Méntrida bajamos hasta el pueblo, dirigiéndonos al pilón del Caño, donde hicimos una buena paradita para refrescarnos y alguno incluso "se hizo un largo".
Tras refrescarnos durante unos minutos, reponer fuerzas, y rellenar las botijas de agua fresquita, reanudamos la marcha abandonando Méntrida por el camino de la Cuesta de la Reina, por el que llegamos hasta el cerro del Barro Colorado, bajando por el ¿camino? que hay por la ladera, con mucha precaución por los "grietones" que tiene.
Sin problemas llegamos abajo y giramos a la derecha incorporándonos al camino de la Vega Grande, por el que rodamos unos dos kilómetros hasta enlazar con el antiguo camino de Villa del Prado a Méntrida, donde giramos a la izquierda para dirigirnos hacia el río Alberche.
Llegamos al río, y cual fue nuestra sorpresa al encontrarnos con que llevaba más agua de la esperada, resultando que donde normalmente el agua llega por las rodillas, en esta ocasión llegaba por el ombligo, con lo que tocó echarse la bici al hombro y meternos al agua sin pensarlo mucho, haciendo una paradita a mitad del cauce para que nos hicieran la foto de la jornada, a remojo en el río.
Terminamos de cruzar el río y tras calzarnos de nuevo reanudamos la marcha continuando por el camino de Méntrida hasta llegar a la carretera M-952, que va al hospital Virgen de la Poveda, la cual tomamos durante unos metros hasta girar a la derecha y tomar un camino que pasando por detrás de la granja de La Almudena enlazar con el camino del Charco y regresar al pueblo.
Cumpliendo con el objetivo, estábamos de regreso en el pueblo a eso de las 12,10, tras haber realizado una rutilla de unos 40 kilómetros sin mucha exigencia física y con menos calor del esperado, disponiéndonos a continuación a "rehidratarnos" tomándonos tranquilamente unas merecidas cervecitas en una terraza a la sombrita.
Lo dicho, en tiempos de calor........¡¡Una cortita, y cervecita!!!


lunes, 29 de junio de 2015

Domingo 28 de junio de 2015 (Primer vadeo del río en lo que va de año)



En un domingo que ha amanecido muy caluroso y con previsión de pasar de los 40º, nos hemos reunido a la hora de siempre en la Plaza Mayor un grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Noesperoanadie, Transcastro, Perejil y Rafa por el Club, a los que se nos ha unido Paco "el Máquina".
Con idea de dar una vuelta cortita para estar de vuelta a una "hora prudencial" para no torrarnos con la que se preveía, decidimos tirar esta vez hacia el sur saliendo del pueblo por la carretera M-540, para desviarnos después a la derecha e incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, donde Perejil se puso a tirar en cabeza mientras los demás nos lo tomábamos con más tranquilidad.
Rodando a buen ritmo llegamos hasta la finca "La Blanca", donde giramos a la izquierda para continuar por otro tramo de camino hasta salir de nuevo a la carretera M-540, por la que rodamos durante un kilómetro y medio hasta donde termina el asfalto y comienza el camino vecinal de Escalona y Almorox a Villa del Prado, por el que continuamos rodando deprisita hasta las cercanías de la urbanización Valcarrilo-Campuzano, donde nos desviamos a la izquierda con dirección hacia el río Alberche.
Y así, allí a la orilla del río, por primera vez en lo que va de año, nos descalzamos (el que quiso) y con la bici al hombro cruzamos el río por el Vado Campisano, con un agua que bajaba fría de coj...... y que hacía que dolieran los pies y los tobillos.
Poco a poco cruzamos todos el río y nos calzamos y preparamos para continuar la ruta por el camino de Escalona a Méntrida, por el que bajamos en paralelo al río con dirección a Escalona en compañía de un grupo de bikers del club "La Pocita", de un pueblo de Toledo, que llevaban ya más de 60 kilómetros encima y venían al río Alberche a "dar el bautizo" a un par de novatos.
En las cercanías de Escalona paramos y sin pensárselo dos veces, se quitaron el maillot y se lanzaron de cabeza al agua....¡¡joder, con lo fría que estaba!!. Los dejamos allí y nosotros continuamos la marcha hasta llegar al puente de la carretera N-403, por el que cruzamos el río para llegar hasta Escalona.
Como "regalito de bienvenida", al igual que otras veces, nos esperaba el rampón de cemento que con menos de 100 metros al 35% de inclinación, nos puso "la patata a tope". Sólo la mitad del grupo lo subimos en bici, Rafa, Horacio, Transcastro y en segundo intento Noesperoanadie, mientras que Perejil, Paquito y Eltiolavara tuvieron que hacer algo de "empuja-bike".
Tras pasar por una puerta la muralla, nos dirigimos hacia la plaza del pueblo, donde a la sombrita hicimos la "parada barrita" de la jornada, parando después un momento en una fuente de un parque para reponer agua y abandonando después el pueblo con dirección hacia el arroyo de Tordillos, para tomar el camino viejo de Escalona a Almorox, por el que entre "las pestes" de Paquito por las grietas y las piedras realizamos el ascenso mientras "Lorenzo" ya se dejaba notar sobre nosotros.
Llegamos a Almorox y tras atravesar el pueblo nos dirigimos a enlazar con otro tramo del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que abandonamos Almorox y rodamos un tiempo hasta desviarnos a la izquierda para tomar el camino de Valdeolivas, donde Noesperoanadie tuvo un pinchazo en su rueda trasera que paramos a arreglar en el alto a la sombra de una encina.
Mientras arreglábamos el pinchazo, los tábanos de la zona debieron ver "sangre fresca", y acudieron a darse un festín con nosotros, llevándonos unos cuantos picotazos (a los tábanos no les dio tiempo a saborearlo, ya que fueron al otro barrio).
Por fin Noesperoanadie montó la rueda y reanudamos la marcha para dirigirnos hacia la urbanización Las Hoyas, que recorrimos entera bajando por la calle principal hasta llegar a la carretera M-540, por la que de nuevo rodamos el kilómetro y medio necesario para enlazar con el trazado del ferrocarril Madrid-Almorox por el que regresamos al pueblo.
Nos ha salido una rutilla fácil de unos 42 kilómetros en la que aunque ha hecho calorcito nos hemos librado de lo peor al estar de vuelta en el pueblo a eso de las doce y media como era nuestro objetivo.


viernes, 26 de junio de 2015

Domingo 21 de junio de 2015 (Al cañón del Guadalix con los Cadaáveres)



Para la jornada de hoy teníamos previsto realizar una nueva "ruta mensual", encaminando en esta ocasión nuestras pedaladas hacia San Agustín de Guadalix, para en compañía de nuestros amigos del club "Cadaáveres Bike" realizar un recorrido por el bonito entorno del Cañón del río Guadalix y pasando también por el embalse de Pedrezuela.
Habíamos quedado en la estación de autobuses a las 7,15 horas, y allí nos hemos dado cita Eltiolavara, Horacio, Noesperoanadie, Transcastro, y Rafa. Tras cargar las bicis en la fregoneta de Eltiolavara nos encaminamos hacia Aldea del Fresno para recoger allí a Jose "el Mara", poniendo rumbo después hacia San Agustín de Guadalix.
Llegamos a San Agustín pasadas las 8,30, y nos dirigimos hacia el Parque Lineal del río Guadalix, una zona "merendero" junto al río en las cercanías del polígono industrial de El Raso, donde habíamos quedado con los "Cadaáveres" de Getafe, con los que íbamos a compartir la jornada.
Minutos después que nosotros llegaron al punto de reunión los Cadaáveres, con un buen grupo compuesto por nueve integrantes, Javi "el Tupé", Triky, Gus, Miguel, Alberto, Paco, Juanmi, Chicote y .......
Tras los saludos y los preparativos oportunos, echamos a rodar minutos antes de las nueve de la mañana, cruzando el río Guadalix por un puente de madera para tomar a continuación un sendero a la orilla del río por el que bordeamos el polígono industrial de "El Raso", volviendo a cruzar posteriormente el río Guadalix por otro puente para dirigirnos hacia el inicio del cañón del Guadalix.
Antes de llegar al cañón, tomamos un desvío a nuestra izquierda que nos llevó hasta la cascada de "El Hervidero", una poza con un par de cascadas donde hicimos la primera parada de la jornada para hacernos las fotitos de rigor.
Reanudamos tras unos minutos la marcha retrocediendo sobre nuestros pasos para volver al camino que nos llevaría hasta el inicio del cañón, un sendero espectacular de algo mas de tres kilómetros y medio donde a la sombrita pudimos disfrutar del entorno y de las vistas.
Tras recorrer el cañón, antes de comenzar con la subida hacia Pedrezuela, nos desviamos a la izquierda para visitar el "Azud del Mesto", un pequeño saldo de agua donde de nuevo hicimos una paradita para fotitos.
De nuevo retrocedimos sobre nuestros pasos y tomamos el camino hacia Pedrezuela, teniendo que hacer frente a la mayor cuesta de la jornada, que subimos todos sin problemas para enlazar con una pista ancha por la que nos dirigimos a Pedrezuela.
Atravesamos el pueblo y continuamos durante unos metros por carretera hasta desviarnos a la izquierda para dirigirnos hacia el embalse de Pedrezuela, donde estuvimos durante unos minutos sobre el muro de la presa disfrutando de las vistas hasta que el personal de seguridad se acercó (haciéndonos un "barrita-interruptus) a pedirnos amablemente que continuáramos la marcha, ya que al parecer está prohibido pararse sobre el muro.
Sin inconvenientes le hicimos caso y tras cruzar el muro nos detuvimos a la sombra de un árbol para continuar con nuestra "parada barrita" de avituallamiento.
Tras reponer fuerzas, reanudamos la marcha por una pista asfaltada de servicio del Canal Alto que nos llevó hasta la carretera entre Pedrezuela y la Urbanización Montenebro, la cual cruzamos para continuar por la pista hasta desviarnos a la izquierda un poco más adelante para bajar por un sendero hasta el acueducto de Zegri, que recorrimos por encima (algunos confesaron que habían pasado algo de vértigo).
Tras pasar sobre el acueducto, realizamos un corto tramo de subida que nos llevó a volver a la pista del Canal Alto que habíamos dejado, continuando después por la pista del Canal del Vellón y la pista del Canal del Atazar, que pasan por la Dehesa Moncalvillo.
Continuamos por pista, pasando junto al acueducto de la Retuerta, hasta desviarnos a la derecha para tomar un bonito sendero paralelo al arroyo de Navalperal, por el que disfrutamos bajando hacia San Agustin de Guadalix, que bordeamos para dirigirnos de nuevo hacia el punto de origen de la ruta, el merendero del parque lineal.
Después de una rutilla fácil de unos 36 kilómetros que realizamos sin problemas y que habíamos terminado antes de las doce de la mañana, en los vehículos nos esperaba un "suculento" avituallamiento sólido y líquido, así que una vez que nos hubimos "adecentado" un poco y apañado las bicis en las fregonetas, montamos el tinglado a la sombra de un árbol y nos dispusimos a recuperar fuerzas.
En un ambiente espectacular entre risas y buen rollo, nos dimos "un buen homenaje" de comida y bebida en el que nos dejamos alrededor de hora y media que se pasó "volando".
Tras recoger todo, nos despedimos de los cadaáveres hasta una próxima ocasión (en principio en octubre, para visitar el valle de Iruelas), y minutos después de las dos de la tarde emprendimos el camino de regreso al pueblo, donde tras parar en Aldea del Fresno para dejar a Jose llegamos a eso de las tres y media, la mejor hora para ducharse y echarse una siestecita reponedora.
El próximo domingo, más.