viernes, 10 de marzo de 2023

Domingo 5 de marzo de 2023 (De senderos por Cadalso y Cenicientos)

 Con alguna gotilla acompañándonos aunque sin previsión de lluvia nos hemos reunido en esta ocasión un buen grupito compuesto por Eltiolavara, David, Alberto, Horacio, Nachete, Juan Carlos y Rafa.

Para esta ocasión el Presi había preparado una rutilla en la que recorrer unos senderos por la zona de Cadalso de los Vidrios y Cenicientos, así que minutos después de las nueve arrancamos a rodar atravesando el pueblo para dirigirnos hacia el Polígono Industrial y desde allí comenzar a ascender por un sendero entre las encinas por la ladera del cerro Crespo para continuar después ascendiendo hacia El Encinar del Alberche.

Tras una buena subida en la que en pocos kilómetros habíamos hecho un buen desnivel llegamos hasta la urbanización de El Encinar del Alberche, la cual atravesamos para llegar a la parte de arriba de la urbanización, en el cerro de Pino Romero, y descender posteriormente por la pista hormigonada hasta la carretera N-403, la cual atravesamos para incorporarnos a la Cañada de Talavera.

Rodamos unos metros por la Cañada y nos desviamos a la derecha para tomar el camino del Pajar del Mudo y poner rumbo hacia Cadalso de los Vidrios, atravesando el pueblo para dirigirnos hacia los restos de un antiguo molino medieval donde nos hicimos la fotito de grupo de la jornada.

Continuamos después la ruta tomando diversos caminos y senderos por la zona de Lanchalice y ascendimos por un sendero técnico y en algunos tramos complicado hasta el cementerio de Cenicientos, tomando posteriormente durante unos metros la carretera M-544 hasta desviarnos a la izquierda y tomar el Camino de Villa del Prado, que posteriormente dejamos al tomar un sendero a nuestra izquierda por el que realizamos un divertido descenso que nos condujo hasta la carretera M-542, por la que rodamos algo menos de un kilómetro hasta desviarnos a nuestra derecha para tomar una pista hormigonada que conduce hasta las canteras y que posteriormente abandonamos para enlazar con la Cañada de Talavera.

Rodamos entonces por la Cañada de Talavera para dirigirnos hacia la urbanización El Romillo y cruzar la carretera N-403 para a continuación ascender por la pista hormigonada que habíamos descendido anteriormente hasta llegar de nuevo a El Encinar del Alberche.

Para no perder mucho tiempo y poder tomarnos unas cervecitas a la salud de David por su cumpleaños, atravesamos la urbanización para continuar con la “mala costumbre” que hemos tomado últimamente de descender hasta el pueblo por la carretera M-507.

Una vez en el pueblo nos dirigimos a la Plaza Mayor para “reponer líquidos” tras realizar una bonita ruta de unos 39 kilómetros en la que la climatología ha sido benévola y en la que hemos disfrutado de unos bonitos senderos, algunos de ellos nuevos, por la zona de Cenicientos.


martes, 28 de febrero de 2023

Domingo 26 de febrero de 2023 (Jornada ventosa y fría sólo para valientes)

Tras el domingo pasado en el que habíamos disfrutado de una temperatura espectacular, hoy nos hemos despertado con una mañana fría y ventosa, solo “apta para valientes”, juntándonos en la Plaza Mayor un grupo compuesto por Eltiolavara, Horacio, David, Alberto, Nachete, Rafa y Rober.

En esta ocasión si que era necesario entrar pronto en calor, para lo que abandonamos el pueblo tirando p’al monte por el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín de Valdeiglesias, por el que ascendimos unos siete kilómetros hasta llegar a la Cañada de Talavera, la cual atravesamos para continuar con dirección a San Martín de Valdeiglesias por el camino de la Fuenfría.

Nos desviamos posteriormente a la izquierda para internarnos en la finca de La Granjilla, por la que realizamos un divertido descenso hasta la carretera M-541 y continuamos por un camino casi perdido entre los pinos por el que volvimos a salir al camino de la Fuenfría.

Entonces nos “despistamos” un poco y unos nos dividimos en dos grupos, teniendo que llamarnos por teléfono para volver a encontrarnos en las cercanías de la carretera N-403, donde paramos unos minutos para hacer la “parada barrita” de la jornada.

Reanudamos la marcha y cruzamos la carretera N-403 para ascender unos metros por el camino de Levante de San Martín de Valdeiglesias y desviarnos posteriormente a la izquierda para dirigirnos hacia una trialera que hacía tiempo que no tomábamos y por la que descendimos hasta la vía pecuaria del Boquerón.

Como Nachete nos había prometido unas cervecitas al terminar la ruta con motivo de su cumpleaños, pusimos ya rumbo de regreso al pueblo ascendiendo por la vía pecuaria del Boquerón hasta la carretera M-541, atravesando la misma para dirigirnos hacia la Cañada de Talavera.

Nos desviamos posteriormente a la derecha para descender por un par de cortafuegos por el cerro de Pino Águila y el cerro Otanejo y enlazar posteriormente con el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín de Valdeiglesias, donde como casi siempre hacemos cuando volvemos por ese camino, antes de afrontar el descenso final nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que “faldea” el cerro Lucía hasta enlazar con el camino de Pelayos y desviarnos más adelante a la derecha para tomar el divertido sendero que pasando por detrás del depósito del agua nos llevó de regreso a Villa del Prado.

En esta ocasión nos ha salido una ruta de unos 34 kilómetros en la que como es habitual hemos sobrepasado los mil metros de desnivel acumulado, lo que nos ha venido bien para combatir el frío que nos ha acompañado durante toda la mañana.

Y aunque algunos no han podido quedarse, unos pocos nos hemos tomado al final de la ruta las prometidas cervecitas a la salud de Nachete brindando por que cumpla muchos más.

¡¡MUCHAS FELICIDADES, NACHETE!!


martes, 21 de febrero de 2023

Domingo 19 de febrero de 2022 (Disfrutando de una jornada "casi" primaveral)

 Hoy había una previsión meteorológica agradable para la época que estamos, y en la Plaza Mayor nos hemos reunido un quinteto compuesto por Alberto, David, Horacio, Juan Carlos y Rafa.

Al hacer buena temperatura y no ser necesario “entrar en calor” rápido, decidimos poner rumbo hacia el sur, por lo que abandonamos el pueblo con rumbo sur por la carretera M-540 para posteriormente incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, rodando a buen ritmo durante algo más de tres kilómetros hasta salir de nuevo a la carretera.

Rodamos durante unos metros en paralelo a la carretera por un senderito hasta la entrada de la urbanización Las Hoyas, donde nos incorporamos a un camino que bordea la urbanización por para dirigirnos hacia la zona de las casas de Valdeoliva y desde allí poner rumbo hacia Almorox llegando al pueblo por el antiguo trazado del Ferrocarril.

Atravesamos el pueblo pasando por la Plaza Mayor y tras reponer agua en el cementerio nos dirigimos por un camino en paralelo a la carretera N-403 hasta las cercanías del Polígono Industrial de Almorox, donde tomamos el Camino de los Aralejos para descender hasta el arroyo Tordillos.

Continuamos después la marcha por una zona muy bonita de encinas donde se ubica una pequeña ermita dedicada a la Virgen de la Nava, donde paramos a hacernos una fotito y reponer fuerzas antes de continuar hacia Paredes de Escalona.

Bordeamos el pueblo por un sendero junto al arroyo de Pedrillán, y continuamos después por otros senderos para posteriormente salir a la carretera M-543, la cual atravesamos para continuar de nuevo por unos bonitos senderos y recorrer posteriormente la zona de Prado Gamonal hasta llegar al camino de Los Enebrales, que atravesamos para continuar descendiendo por un sendero hasta llegar al puente de Las Barguillas.

Tras cruzar la carretera TO-1560 tomamos varios caminos y algunos senderos para llegar hasta la Cañada de Talavera, desde donde nos dirigimos hacia El Romillo para ascender por la pista hormigonada hasta El Encinar del Alberche, atravesando la urbanización para descender finalmente hasta el pueblo por la carretera M-507.

En una jornada con una temperatura casi primaveral en la que por momentos hemos pasado calorcillo, nos ha salido una preciosa ruta de unos 48 kilómetros en la que hemos recorrido una buena cantidad de senderos (con algún tramo inédito que no habíamos hecho hasta ahora), pasándolo genial viendo como el campo “barrunta” la primavera en forma de multitud de flores.



viernes, 27 de enero de 2023

Domingo 22 de enero de 2023 (Una jornada marcada por un viento frío, frío)

 En una jornada que ha amanecido ventosa y con una sensación térmica de algún gradillo bajo cero nos hemos reunido en la Plaza Mayor un buen grupete de valientes compuesto por Alberto Fernández, Alberto García, David, Horacio y Rafa, además de Juan Carlos, el Presi de la U. C. Villa del Prado.

Como la mañana estaba bastante fría había que entrar pronto en calor, para lo que decidimos dirigirnos hacia El Encinar del Alberche abandonando el pueblo por la zona del Polígono Industrial para ascender por un senderito entre las encinas y tras cruzar el arroyo Arrofresnos realizar una durilla subida por la zona de “El Quejigal” que nos terminó de calentar las piernas y “la caldera”.

Enlazamos entonces con el camino del Majanal, por el que llegamos hasta las cercanías de la urbanización de El Encinar del Alberche y atravesamos posteriormente la urbanización para descender hasta la carretera N-403 y cruzar la misma para dirigirnos hacia la Cañada de Talavera, por la que rodamos unos metros hasta desviarnos a la derecha para tomar el camino del Pajar del Mudo y poner rumbo hacia Cadalso de los Vidrios.

Tras hacer una paradita durante el camino para hacernos la fotito de grupo y “reponer fuerzas”, llegamos hasta la carretera M-507, donde Horacio y Juan Carlos abandonaron el grupo por diferentes motivos, mientras el resto continuamos con dirección hacia Cadalso de los Vidrios, para bordear el pueblo por diversos senderos y tras bajar por una trialera llegamos hasta la vía pecuaria del Boquerón, a la que nos incorporamos con dirección a la carretera M-541.

Atravesamos la carretera y nos dirigimos hacia la Cañada de Talavera, para tomar posteriormente el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín de Valdeiglesias y poner rumbo de regreso al pueblo.

Y al igual que hemos hecho últimamente cuando volvemos por ese camino, antes de afrontar el descenso final nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que “faldea” el cerro Lucía hasta enlazar con el camino de Pelayos y desviarnos más adelante a la derecha para tomar el divertido sendero que pasando por detrás del depósito del agua nos llevó de regreso a Villa del Prado.

En esta ocasión nos ha salido una ruta de unos 34 kilómetros en la que como es habitual hemos sobrepasado los mil metros de desnivel acumulado, descubriendo un nuevo senderito muy divertido por la zona de Cadalso de los Vidrios en una jornada marcada por el viento frío que nos ha acompañado desde el inicio.