miércoles, 24 de noviembre de 2021

Domingo 21 de noviembre de 2021 (De rutón por La Adrada)

 

Para la jornada de hoy estaba prevista la última de nuestras “rutas mensuales” que hacemos “fuera de nuestras fronteras” para este año 2021, en las que haremos un paréntesis hasta la vuelta del buen tiempo en la primavera de 2022.

En esta ocasión el destino elegido era la localidad abulense de La Adrada, para lo que habíamos quedado en la estación de autobuses a las 8,00 horas un buen grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Alberto García, Alberto Fernández, César, Mariano, David y Rafa, además de Adrián y Julio.

Una vez estuvimos todos, acoplamos las bicis en las furgonetas y nos dirigimos hacia el lugar de destino, aparcando junto al castillo de La Adrada, para tras realizar todos los preparativos comenzar a rodar sobre las 9.00 horas.

Tras bordear una parte del castillo de La Adrada, pusimos rumbo hacia Piedralaves recorriendo un terreno rompepiernas muy bonito entre los pinos por el que tras siete kilómetros llegamos a la carretera C-501 en las cercanías de Piedralaves, donde tras una paradita para que algunos se “aligeraran” de ropa, atravesamos la carretera y tras unos metros de ascenso nos incorporamos a un precioso sendero de unos dos kilómetros y medio por la zona de El Resecal que nos dejó una sonrisa en la cara.

Recorridos ya unos 10 kilómetros de ruta, llegaba el momento en el que “comienza puerto” y a partir de ahí nos esperaban otros 10 kilómetros de subida continua con algunas buenas rampas de hasta el 15 por ciento que nos llevaron a atravesar la niebla y salir “por encima de las nubes”, lo que producía una “estampa” espectacular y que por supuesto no podíamos dejar pasar para hacernos algunas fotitos.

Continuamos después “faldeando” por la ladera de para dirigirnos hacia el sendero de “El Pinarón”, donde llegó el momento de tomar un bonito sendero de poco más de un kilómetro entre los pinos y los helechos que de nuevo nos hizo disfrutar “como niños”.

Salimos a otra pista y continuamos faldeando hasta llegar al sendero de “El Cirbunal”, muy divertido también y más largo que el anterior por el que también disfrutamos muchísimo hasta llegar a una pista que transcurre por la Garganta de Santa María y donde nos esperaba el comienzo de una subida de algo más de tres kilómetros que se nos hizo bastante dura a todos al haberse quedado “las patas” frías tras la bajada además del esfuerzo que llevábamos ya durante toda la mañana.

Tras terminar el ascenso, continuamos por la pista pero ya con un terreno “más favorable” en ligero descenso por el que llegamos hasta un mirador en el Canto de la Linde desde el que se podía ver gran parte del Valle del Tiétar y donde nos hicimos una fotito.

A continuación, ya únicamente nos quedaba descender hasta el pueblo de La Adrada, con una primera parte “muy mala” ya que lo que hace años era un divertido sendero ahora se ha convertido en un reguero intransitable lleno de piedras y grietas en el que era imposible mantenerse sobre la bici. Tras ese tramo malo, salimos a una pista por la que terminamos de bajar al pueblo para dirigirnos hasta el lugar donde habíamos dejado los coches y donde más que nunca teníamos ganas de “hincarle el diente” a nuestro avituallamiento habitual de después de la ruta, ya que llegamos todos bastante “pegadillos”.

En una jornada en la que estábamos temerosos por la climatología, al final hemos podido disfrutar de una mañana espectacular donde únicamente se notaba algo más de fresco en los tramos en los que la ruta transcurría entre la niebla, teniendo el resto de la mañana una temperatura muy agradable que incluso hizo que Mariano fuera……..¡¡de manga corta!!!.

Finalmente nos ha salido una ruta de algo más de 45 kilómetros bastante durilla debido a los más de 1.400 metros de desnivel acumulado, lo que ha provocado que llegáramos todos bastante cansados, en especial Mariano que tras llevar sin montar en bici tres meses, le echó “un par” y aunque sufrió lo suyo se portó como un campeón..

Y que decir del recorrido……un entorno espectacular, rodando la mayor parte de la ruta entre pinos, robles y castaños en un paisaje otoñal “de cuento”, acompañados por la niebla en algunos tramos y con un terreno en un estado ideal para montar en bici y sobre todo para las bajadas, aunque algunos tuvieran algún pequeño percance por suerte sin consecuencias.

Como no podía ser de otra manera, terminamos la jornada echándonos unas risas mientras reponíamos fuerzas con un buen avituallamiento líquido y sólido al que además sumamos dos “Roscones de Reyes” que por sorpresa había traído Julio y de los que no dejamos…..”ni las migas”.

En resumen………, otra mañana de las que “no se olvidan”.



martes, 16 de noviembre de 2021

Domingo 14 de noviembre de 2021 (La ruta más cortita del año)

 Con previsión de buena climatología nos hemos reunido hoy en la Plaza Mayor a nuestra hora habitual un buen grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Alberto García, Alberto Fernández, David, César, Rafa y Adrián.

Como buena parte del grupo tenía intención de volver pronto por diversos motivos, partimos sin rumbo fijo abandonando el pueblo por el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín de Valdeiglesias con algunos subiendo “como si se acabara el mundo” mientras otros se lo tomaban con más tranquilidad.

Nos reagrupamos en el alto y al llegar a la “Casa de la Coneja” giramos a la derecha para “faldear el cerro de La Puebla por la cara sur para a continuación comenzar a ascender el cerro por un cortafuegos y bajar por la otra cara del mismo haciendo una paradita para hacernos la fotito de grupo de la jornada.

A mitad de la bajada tomamos un sendero a la derecha para volver a ascender de nuevo hasta llegar a un cortafuegos por el que bajamos hasta la Cañada de Talavera para cruzar la misma y afrontar el “rampón de la jornada” tomando el camino de Fuenfría para ascender durante unos 600 metros con una pendiente del 22% que nos puso “las patas” y “la caldera” a tope.

Descendimos por el camino de Fuenfría para desviarnos después a la derecha hacia el sendero entre los pinos que transcurre por la ladera norte del Alto de la Mira y salir al camino de Valdenoches, por el que volvimos hasta la Cañada de Talavera para enlazar con el camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado para realizar los últimos kilómetros de ruta.

Como es habitual cuando volvemos por ahí, antes de afrontar el descenso final hasta el pueblo, nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que “faldea” por la ladera del Cerro Lucía para enlazar con el camino de Pelayos y posteriormente desviarnos a la derecha para tomar el sendero que pasando por detrás del depósito del agua nos llevó de regreso al pueblo.

En esta jornada estábamos de regreso en el pueblo minutos después de las doce de la mañana, cumpliendo así con el objetivo marcado tras hacer una ruta “cortita” de unos 25 kilómetros pero en la que hemos hecho frente a unas buenas rampas llegando a más de 700 metros de desnivel acumulado.

Y el próximo domingo…..nos vamos de ruta!!!


viernes, 12 de noviembre de 2021

Domingo 7 de noviembre de 2021 (Recorriendo el pinar de Almorox)

 Temperatura fresquita con la que hemos amanecido hoy, y en la Plaza Mayor a las 9,00 horas nos hemos juntado un grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Alberto, David, César, Rafa y Adrián.

Sin rumbo fijo decidimos encaminarnos hacia el sur abandonando el pueblo por el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox para al llegar junto a la finca “La Blanca” comenzar a ascender hacia la urbanización de El Encinar del Alberche por el Cerro de los Valles.

Bordeamos El Encinar por el cortafuegos de la parte sur para a continuación incorporarnos al cortafuegos que hace de límite entre las provincias de Madrid y Toledo, por el que ascendimos al cerro “Cabecita de la Reina”.

Tras un rápido descenso, ascendimos a continuación hacia el Cerro de Los Pajaroles, donde al solecito hicimos la “parada barrita” de la jornada para continuar después hacia el cerro de la Fuente de Riofrío junto a la urbanización de Pinar de Almorox, donde nos hicimos la fotito de grupo.

Bordeamos la urbanización de Pinar de Almorox haciendo frente a un buen rampón del 25% y continuamos rodando entre los pinos en paralelo a la carretera N-403 para ascender al Cerro de Pino Tabernero, donde cruzamos la carretera M-507 para continuar ascendiendo entre los pinos hasta llegar a la Cañada de Talavera, por la que descendimos hasta enlazar con el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado.

Antes de afrontar el descenso final hasta el pueblo, nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que “faldea” por la ladera del Cerro Lucía para enlazar con el camino de Pelayos y posteriormente desviarnos a la derecha para tomar el sendero que pasando por detrás del depósito del agua nos llevó de regreso al pueblo.

En la jornada de hoy nos ha salido una bonita ruta de unos 35 kilómetros que no ha sido “moco de pavo” ya que hemos sobrepasado los mil metros de desnivel acumulado y en la que hemos recorrido buena parte del Pinar de Almorox.


lunes, 1 de noviembre de 2021

Domingo 31 de octubre (Disfrutando con la lluvia por compañera)

 Jornada de pleno otoño con previsión de lluvia para toda la mañana, lo que ha hecho que el grupo se redujera bastante ya que algunos son como “Los Gremlins” y “el agua cuanto más lejos mejor”.

Aún con la lluvia, nos hemos reunido en la Plaza Mayor a nuestra hora habitual un quinteto compuesto por Eltiolavara, Horacio, Alberto García y Rafa, además de Adrián, asiduo a nuestras rutas.

Con intención de “quitarnos el mono” y hacer una rutilla en la que no hubiera mucho barro, abandonamos el pueblo por el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox para dirigirnos hacia la ermita de La Poveda, desviándonos hacia la zona de San Polo para incorporarnos allí al camino de La Poveda para encaminarnos hacia la carretera M-507.

Atravesamos la carretera M-507 y tomamos la carretera de Picadas para dirigirnos hacia la presa, donde aprovechando que la lluvia era leve aprovechamos para hacernos la “fotito de grupo” antes de continuar recorriendo toda la vía verde hasta el final.

Ascendimos unos metros por la Cañada de Talavera para a continuación desviarnos a la derecha y bordear el pueblo de Pelayos de la Presa hasta llegar a la pista asfaltada de “La Granjilla” (carretera M-541), por la que ascendimos durante algo más de dos kilómetros hasta desviarnos a la izquierda para tomar el camino que transcurre por la zona de La Bardera y que lleva hasta los pies del cerro de Valdenoches.

Continuamos después por el camino de Valdenoches hasta la Cañada de Talavera, la cual tomamos para dirigirnos hacia el camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado, donde como es habitual, antes de comenzar el descenso final, “faldeamos” el cerro Lucía para enlazar con el camino de Pelayos y más adelante desviarnos hacia el sendero que pasando por detrás del depósito del agua nos llevó de regreso a Villa del Prado.

Nos ha salido al final una buena rutilla de unos 40 kilómetros, en una jornada en la que en gran parte hemos estado acompañados por la lluvia aunque menos de lo que esperábamos, y en la que hemos disfrutado del campo en un estado espectacular ya recuperando el verdor.