jueves, 20 de febrero de 2020

Domingo 16 de febrero de 2020 (El grupo más numeroso del año)


Con una previsión de muy buena climatología para la jornada de hoy, nos hemos reunido en la Plaza Mayor un magnífico grupo de………¡¡11 bikers!!. Nos encontrábamos allí por parte del Club Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Alberto, Perejil, Alberto García, Nacho y Rafa, uniéndose a nosotros Pablo y Javi Padrós como “compañeros asiduos” además de Carlos y Dani, que se apuntaban a disfrutar de una mañana con nosotros.
En esta ocasión el destino de nuestra ruta sería la zona de Entrepinos y sus senderos, por donde hacía bastante tiempo que no disfrutábamos, para lo que nos encaminamos hacia el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias, por el que comenzamos a ascender a buen ritmo hasta llegar al “alto” en la ladera del Cerro Lucía, donde hicimos una paradita de “reagrupamiento” para esperar a alguno que venía mas “rezagado”.
Una vez llegó Perejil, que venía el último, descendimos por un sendero que nos condujo hasta un cortafuegos sube-baja que transcurre en paralelo al arroyo del Bodegón, para tomar a continuación un sendero junto al arroyo por el que llegamos hasta la Cañada de Talavera.
Atravesamos la Cañada de Talavera y continuamos con dirección hacia San Martín de Valdeiglesias para desviarnos posteriormente a la izquierda y tras pasar por un hueco de la valla internarnos en la finca de “La Granjilla”, por donde disfrutamos de un divertido camino que nos condujo hasta la carretera M-541.
Cruzamos la misma para dirigirnos hacia el alto de Castillejos, y desde allí descender hasta las cercanías de la carretera N-403, tomando a continuación unos senderos para posteriormente salir a un camino por el que ascendimos hasta la carretera N-403 para tras cruzarla continuar ascendiendo hasta llegar a un alto donde realizamos la “parada barrita” de la jornada, además de la fotito de grupo.
Tras reponer fuerzas, continuamos la marcha para dirigirnos hacia una trialera por la que descendimos hasta la vía pecuaria del arroyo del Boquerón, donde nos encontramos con la sorpresa de que estábamos “en el epicentro” de una montería, con lo que tras las advertencias de un cazador y tras esperar que estuviéramos todos tras el descenso (a algunos lo de ir p’abajo no se les da muy allá), “salimos zumbando de allí” con dirección hacia la urbanización “El Mirador de Cadalso”.
Llegamos hasta la carretera M-542, y cruzamos la misma para rodar en paralelo al arroyo de Tórtolas hasta llegar al comienzo de la trialera de ascenso a la urbanización de Entrepinos, donde cada uno se tuvo que poner su ritmo para afrontar una subida técnica y con buena inclinación.
Con algunos haciendo algo de “empuja-bike” finalmente llegamos todos arriba, donde nos reagrupamos para a continuación bordear la urbanización de Entrepinos y disfrutar a continuación de un tramo espectacular de descenso por un sendero hasta bajar de nuevo a la carretera M-542.
Como alguno iba escaso de agua y no podíamos volver hacia el pueblo por la vía pecuaria del Boquerón debido a la montería, decidimos dirigirnos hacia San Martín de Valdeiglesias, para lo que cruzamos la carretera para incorporarnos al GR-10 hasta llegar a San Martín, donde nos dirigimos a una fuente junto a la antigua estación de ferrocarril para reponer allí el “líquido elemento”.
Allí el grupo perdió casi la mitad de los integrantes, ya que una parte prefería “dar más vuelta” y hacer un recorrido más llano volviendo al pueblo por el embalse de Picadas, mientras que la otra parte estaba por acortar los kilómetros aunque fuera algo más duro, ya que íbamos bastante mal de hora.
Y así el grupo compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Nacho, Alberto Fernández, Javi Padrós y Rafa tomamos la opción “corta”, atravesando el pueblo de San Martín de Valdeiglesias para dirigirnos hacia la ermita del Cristo de la Sangre y desde allí tras cruzar la carretera M-501 comenzar con el ascenso por la pista que va hacia “El Bosque Encantado” para a continuación desviarnos a la izquierda y tomar el camino de la Fuenfría para enlazar con el Camino de San Martín por el que habíamos iniciado la ruta aunque ahora en sentido inverso.
Como es habitual, antes de afrontar el descenso final hasta el pueblo nos desviamos a la izquierda para descender por el camino que recorre la ladera del cerro Lucía pasando por una explotación ganadera para enlazar con el antiguo camino de Villa del Prado a Pelayos de la Presa, desviándonos para tomar el senderito que conduce hasta el depósito del agua y disfrutar de un último y divertido descenso hasta el pueblo.
Hemos disfrutado de una jornada espectacular en la que hemos realizado unos 53 kilómetros, con incluso calor en algunos momentos, y disfrutando de bastantes tramos de senderos, en especial el descenso desde Entrepinos. La parte “mala” es que nos hemos demorado bastante en la hora de llegada, finalizando la ruta pasadas las dos de la tarde (y los que habían ido por Picadas, más tarde aún).

martes, 11 de febrero de 2020

Domingo 9 de febrero de 2020 (La "reaparición" de Alberto)


Jornada nublada aunque sin previsión de lluvia con la que nos hemos despertado hoy, dándonos cita en la Plaza Mayor un grupo compuesto por Jorge, Transcastro, Alberto, Rafa y…………..¡¡Alberto García!!! (que no salía con el Club desde el año 2015). Nos acompañaba también nuestro amigo Javi “el Parrillano”, que había venido desde Alcorcón a compartir una mañana de bici con nosotros.
Entre las opciones de tirar p’al monte o aprovechar que no hacía mucho frio y comenzar llaneando el personal optó por la segunda, con lo que decidimos poner rumbo hacia la zona de Chapinería y Colmenar de Arroyo, por donde hacía mucho tiempo que no rodábamos.
Y tras los minutos habituales de cortesía esperando a algún “posible rezagado”, abandonamos la Plaza Mayor para dirigirnos hacia el suroeste y tomar el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que fuimos calentando las piernas hasta llegar a la carretera que va desde la M-507 hasta la ermita de La Poveda, a la que nos incorporamos durante unos metros para a continuación desviarnos a la izquierda tomando un camino que recorre la zona de “Los Albañales” para salir por él al camino de la Poveda, que tomamos hacia nuestra izquierda para dirigirnos hacia la carretera M-507.
Recorrimos por la carretera M-507 unos tres kilómetros hasta llegar al puente de “La Pedrera”, donde nos incorporamos al camino que transcurre en paralelo al río Alberche y posteriormente al río Perales con dirección norte hasta llegar a la carretera M-510 e incorporarnos a la misma durante unos metros para desviarnos a la derecha y comenzar a ascender hacia Chapinería por la Cañada Segoviana.
Ascendimos a buen ritmo por la Cañada, para a continuación desviarnos y realizar la parte final del ascenso por un senderito entre las encinas que recorre el cerro del “Prado de la Lancha” y por el que llegamos hasta Chapinería, atravesando el pueblo para dirigirnos hacia la zona del campo de fútbol y desde allí pasar bajo la carretera M-501 por un puente y realizar de paso la “parada barrita” de la jornada, además de la habitual fotito de grupo.
Después de reponer fuerzas, reanudamos la marcha y nos dirigimos hacia la urbanización de Valquigoso, atravesando la misma para tras rodar algo menos de dos kilómetros llegar a Colmenar del Arroyo y tomar la Cañada de Talavera, donde tuvimos que hacer frente a un ascenso de unos tres kilómetros para a continuación descender hasta llegar a la carretera M-501 en el cruce con la carretera de Robledo, donde como es habitual tuvimos que esperar para poder cruzar “con seguridad”.
Tocaba a continuación el ascenso por la trialera con dirección hacia Navas del Rey, aunque nos encontramos con la sorpresa de que lo que antes era una trialera con muchas grietas ahora se había convertido en un camino (aunque continúa con la misma pendiente) por el que subimos hasta el pinar del Monje, bordeando el cerro del mismo nombre por un senderito hasta salir al camino de La Jimena, por el que nos dirigimos hacia Navas del Rey.
Bordeamos el pueblo y nos incorporamos al camino de Bajondillo, desviándonos a continuación a la izquierda para dirigirnos hacia la trialera que recorriendo la zona de Valgranado baja hasta el embalse de Picadas, para que así Jorge pudiera probar su tija telescópica recién instalada.
Descendimos sin problemas hasta la orilla del embalse, teniendo entonces dos opciones, o bien continuar por el senderito paralelo al embalse en el que tendríamos que hacer algún tramo de “empuja-bike” o bien ascender por el rampón hormigonado por el que hacía muchísimo tiempo que no ascendíamos.
Pero “antes de darnos cuenta” Transcastro ya se había encaminado hacia el rampón, con lo que tras “meter todo lo que teníamos” nos dispusimos a afrontar la subida, que aunque sólo tiene una longitud de unos 540 metros cuenta con una “pendiente media” del 20%, con tramos que van desde el 17% al 25% y que nos puso a prueba las patas y “la caldera”.
Únicamente Alberto García tuvo que poner algo de “pie a tierra” debido a su “falta de costumbre” tras tanto tiempo sin realizar rutas largas, agrupándonos al término del rampón para descender después hacia el embalse de Picadas, donde rápidamente Alberto se puso en cabeza para demostrar que ese sí era “su terreno” y poner un fuerte ritmo en dirección a la Presa.
Recorrimos a buen ritmo la vía verde hasta la presa, realizando después el ascenso por la carretera para a continuación descender y desviarnos a la derecha para tomar el camino que bordea el Safari Park y dirigirnos hacia la carretera M-507, atravesando la misma para posteriormente enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y realizar los kilómetros finales de la ruta hasta regresar al pueblo.
En esta jornada nos ha salido una ruta de cerca de 60 kilómetros que hemos realizado en unas cuatro horas, resultando una media de unos 15km/hora aún habiendo hecho frente a bastantes subidas, lo que da idea del buen ritmo al que nos hemos movido durante toda la jornada.
Esperamos que la presencia hoy de nuestro compañero Alberto no sea “flor de un día” y se prodigue más a menudo a compartir con nosotros las mañanas de los domingos. 

jueves, 30 de enero de 2020

Domingo 26 de enero de 2020 (a subir y subir........)


Hoy el día ha amanecido con una temperatura “agradable” para estar aún en el mes de enero, y en nuestro lugar de reunión nos hemos juntado un grupito compuesto por Eltiolavara, Alberto, Jorge, Transcastro, Horacio, Mariano y Rafa.
Aprovechamos que no hacía mucho frío para “variar” y en esta ocasión no tirar p’al monte, iniciando la marcha minutos después de las nueve para dirigirnos sin rumbo fijo hacia el suroeste y abandonar el pueblo por el camino del Valle, donde se unieron al grupo dos nuevos integrantes, Javi “Padrós” y Angel “Angelillo”.
Calentamos piernas por el camino del valle cruzando los arroyos Arrelobos y Arrofresnos y llegamos hasta el camino del Majanal, el cual atravesamos para descender hasta una charca que bordeamos para tomar un camino por el que entre las encinas comenzamos a ascender hacia el cerro de los Valles, realizando una parada en el alto para reagruparnos tras la subida.
Continuamos la marcha bordeando el Encinar del Alberche por el cortafuegos que lo rodea por su parte sur para después tomar un par de calles de la urbanización y salir a la pista que va hacia la urbanización El Romillo, para tras recorrer unos metros desviarnos a la izquierda y tomar un precioso senderito entre los pinos y a continuación un camino por el que llegamos al primer “escollo” de la jornada, un rampón del 24% de inclinación para ascender hacia el cerro de la Fuente de Riofrío.
Algunos sobre la bici y otros poniendo pie a tierra subimos el rampón y pasamos por una puerta de alambre para internarnos en una zona de pinos por la ladera del cerro donde disfrutamos un montón al estar el terreno en un estado espectacular, saliendo al camino de Valdeolivas que va hacia Almorox.
Tras unos metros por el camino, giramos a la derecha para ascender otra vez por la “cuerda” del cerro de la Fuente de Riofrío, donde en un alto hicimos la “parada barrita” de la jornada además de la fotito de grupo.
Continuamos el ascenso y llegamos hasta el depósito del agua de la urbanización de Pinar de Almorox, bordeando la urbanización primero de bajada y luego haciendo frente a otro cuestón del 24% de inclinación donde de nuevo nos dimos un buen “calentón”.
Por un camino entre los pinos en paralelo a la carretera N-403 llegamos hasta las cercanías de la urbanización El Romillo, donde Javi Padrós abandonó el grupo para regresar al pueblo ya que tenía que estar prontito de vuelta mientras que el resto continuamos la marcha para un poco más adelante comenzar a ascender de nuevo hasta llegar a la carretera M-507, donde el grupo perdió a otro integrante, ya que Mariano notaba la inactividad y decidió bajarse al pueblo por la carretera.
El resto del grupo cruzamos la carretera y continuamos por la Cañada de Talavera durante bastantes kilómetros hasta desviarnos a la derecha y comenzar a ascender por la ladera del cerro Rojo por un camino entre los pinos para a continuación enlazar con el antiguo camino de Pelayos de la Presa a Villa del Prado.
Afrontamos entonces los últimos kilómetros de la ruta descendiendo hacia el pueblo, desviándonos posteriormente a la derecha para tomar “el reguero” y disfrutar de los últimos metros de regreso al pueblo pasando junto al depósito del agua.
Hemos disfrutado de una buena mañana en lo climatológico, y aunque la ruta ha sido “corta” (únicamente unos 36 kilómetros), hoy nos hemos dado una buena paliza entre que ha habido mucho “subir y subir” y que el terreno estaba blando por las lluvias del sábado.