jueves, 23 de mayo de 2019

Domingo 19 de mayo de 2019 (Seguimos aumentando kilometraje)


Dispuestos a seguir preparando nuestro rutón del año “Segovia-Villa del Prado” del próximo 2 de junio, para la jornada de hoy continuamos con el horario adelantado a nuestra hora habitual, y a las 8,00 horas nos hemos juntado para darle al pedal en la Plaza Mayor un buen grupo compuesto por Eltiolavara, Jorge, Horacio, Transcastro, Nacho y Rafa por parte del Club, además de dos “Pablos”, Pablo “el sobrino de Senderitos) y Pablo González, que hacía mucho tiempo que no nos acompañaba.
Con un recorrido preparado por Jorge en el que llegaríamos hasta Casarrubios y El Álamo, echamos a rodar pasados unos minutos de las 8,00 horas abandonando la Plaza Mayor con dirección sur para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox.
Rodando a buen ritmo por el trazado del ferrocarril fuimos calentando las piernas hasta llegar a la pista asfaltada que va hacia la ermita de La Poveda, a la que nos incorporamos para dirigirnos hacia la ermita, donde al llegar tuvimos que hacer una parada para arreglar un pinchazo en la rueda trasera de Senderitos, continuando después la ruta por el “Camino de La Poveda” hacia la carretera M-507.
Al llegar a la carretera M-507, nos incorporamos a la misma hasta llegar al puente de "La Pedrera" sobre el río Alberche, donde tomamos un camino en paralelo al río con dirección sur para más adelante girar a la izquierda hasta llegar a la carretera M-510, a la que nos incorporamos durante unos metros hasta girar a la derecha para tomar un caminito que al principio asciende suavemente pero que después se convierte en “un cuestón” que llega hasta el 20% de inclinación y que nos puso a tope “la caldera”.
Tras subir el cuestón llegamos a la zona de “Suertes Viejas”, desde donde nos dirigimos hacia el camino de Navayuncosa, donde tuvimos la sorpresa de encontrarnos con nuestro amigo y antiguo miembro del Club Manolo Beades, que había salido a hacerse una ruta en solitario y que se animó a recorrer con nosotros unos kilómetros.
Por el camino de Navayuncosa pusimos rumbo hacia Villamanta con un ritmo considerable hasta llegar a la carretera M-530, la cual atravesamos para continuar por el Camino Alto con dirección hacia Valmojado, donde a la entrada del pueblo nos hicimos una fotito de grupo y donde a pesar de que Manolo tenía previsto hacerse otra ruta, conseguimos convencerle para que continuara con nosotros, ya que teníamos que pasar por Aldea para regresar al pueblo.
Tras la fotito y “parada barrita”, reanudamos la marcha atravesando el pueblo de Valmojado y comenzando a recorrer una zona por la que hasta la fecha no habíamos transitado, tomando un camino en paralelo a la carretera CM-4004 por el que tras recorrer unos cuatro kilómetros llegamos rápidamente a Casarrubios del Monte, siendo la primera ocasión que visitábamos esta localidad en nuestras salidas dominicales.
Atravesamos Casarrubios y tras hacer una parada en una fuente para reponer “líquido elemento”, continuamos la ruta incorporándonos al “Cordel de Hormigos” para tras recorrer unos seis kilómetros llegar a la localidad de El Álamo.
Atravesamos también El Álamo y nos incorporamos al “Carril de Manzolo”, por el que llegamos hasta la R-5 y a continuación la A-5 para después tomar el camino de Valdeyeso y a un gran ritmo dirigirnos hacia Villamanta, donde bordeamos el pueblo para enlazar con la Cañada Real Segoviana y recorrer por ella los aproximadamente cinco kilómetros que nos separaban de Villanueva de Perales.
Tras una breve paradita en Villanueva de Perales para reponer agua, continuamos la marcha hacia Villamantilla, desde donde nos incorporamos al Camino del Río para descender hasta el río Perales y enlazar posteriormente con el camino de Chapinería.
Rodamos por el camino de Chapinería con dirección hacia ésta localidad, aunque más adelante abandonamos el camino para dirigirnos hacia el sendero que por la zona de “Las Esperillas” asciende hasta las cercanías de la Cañada Segoviana, a la que nos incorporamos para descender hasta Aldea del Fresno.
Tras despedirnos de nuestro amigo Manolo (que salía a hacerse una rutilla tranquilo y terminó haciéndose 75 kilómetros en nuestra compañía) bordeamos a continuación Aldea del Fresno por el camino que transcurre junto al río hasta llegar al puente de “La Pedrera”, donde nos incorporamos a la carretera M-507 para recorrer los casi tres kilómetros necesarios para enlazar con el camino de La Poveda e incorporarnos al mismo para rodar con dirección a la ermita en dirección opuesta a la que habíamos comenzado la ruta, dejando la ermita a nuestra derecha y continuando por la pista asfaltada para posteriormente enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y realizar los kilómetros finales de la ruta hasta regresar al pueblo.
Al final nos ha salido una estupenda ruta de unos 96 kilómetros, en la que hemos vuelto a sacar una media de casi 20 Km/h, y en la que ha sido una lástima el pinchazo de Senderitos a primera hora que nos ha evitado de haber llegado a los “tres dígitos” en la ruta de hoy, pero hemos terminado muy contentos y con buenas sensaciones en nuestra preparación.
Y para el próximo domingo……..a pasar de los 100 Km!!!!.

jueves, 16 de mayo de 2019

Domingo 12 de mayo de 2019 (Primera "tiradita larga")


Para la jornada de hoy había prevista una ruta con una buena ración de kilómetros de “rodaje” visitando las localidades toledanas de Santa Cruz de Retamar y Quismondo, las cuales no visitábamos desde el año 2016.
En esta ocasión y al igual que los futuros domingos de este mes de mayo, hemos adelantado la salida a las 8,00 horas, para así poder realizar más kilómetros sin necesidad de estar de vuelta en el pueblo demasiado tarde, y en la Plaza Mayor a esa hora nos hemos dado cita un “sexteto” compuesto por Transcastro, Eltiolavara, Horacio, Senderitos, Nacho y Rafa.
Como sabíamos que no se iba a presentar nadie más, echamos a rodar abandonando la Plaza Mayor con rumbo sureste para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que llegamos hasta la pista asfaltada que enlaza la carretera M-507 con la ermita de La Poveda para incorporarnos a la misma con dirección hacia la ermita.
Pasamos junto a la ermita y nos incorporamos al camino de La Poveda hasta llegar a la carretera M-507, incorporándonos a la misma para recorrer los aproximadamente tres kilómetros hasta llegar al “puente de La Pedrera” donde nos incorporamos a la Senda de la Dehesa, por la que a la sombrita y en paralelo al río continuamos con nuestro rodar hasta llegar a la antigua estación del tren de “Río Alberche”, donde giramos a la izquierda para dirigirnos hacia un antiguo secadero de tabaco y pasando junto a una antigua gravera llegar hasta la carretera M-510.
Tomamos durante unos metros la carretera M-510 hasta desviarnos a la derecha por la carretera que se dirige hacia la urbanización Calalberche, abandonando la misma tras unos pocos metros para comenzar a ascender bordeando una antigua gravera hasta enlazar con el camino de Méntrida a Aldea del Fresno, por el que llegamos hasta la urbanización “Las Moreras”.
Atravesamos la urbanización y nos incorporamos al “Camino de la Morera Tirante” (curioso nombre), que al parecer algún “terrateniente” ha debido de comprar los terrenos junto al mismo y “con un par……” ha vallado el camino, lo que nos obligó a dar un pequeño rodeo para poder evitar la valla y continuar hasta Méntrida.
Atravesamos el pueblo e hicimos frente al cuestón del 16% de inclinación que nos condujo hasta la entrada de la urbanización “El Avión”, donde tomamos el camino de Madereros para continuar por una zona de “sube-baja” que nos llevó a incorporarnos posteriormente al camino del Molino, por el que continuamos hasta llegar a La Torre de Esteban Hambrán.
Atravesamos el pueblo y tras unos metros por la carretera CM-5004 enlazamos con el camino de Valdehornos, incorporándonos después a otro camino que nos condujo hasta la autovía de Extremadura, pasando por debajo de la misma para llegar al tercer pueblo de la ruta, Santa Cruz de Retamar, donde en un parque aprovechamos para realizar la “parada barrita” y hacernos una fotito graciosa del grupo subidos en un autobús para niños que allí había.
Continuamos la marcha bordeando el pueblo y nos incorporamos al camino de Quismondo, por el que a buen ritmo al disponer de terreno “de perfil favorable” y atravesando un buen “secarral” llegamos en unos minutos a Quismondo, donde hicimos una breve parada para coger algo de agua y proseguimos la marcha pasando por un puente sobre la autovía de Extremadura para incorporarnos al camino de Escalona a Quismondo y rodar a buen ritmo hasta llegar a la zona de las Colonias de la Ribera del Alberche
Pasamos por el puente sobre el río Alberche y ascendimos hasta Escalona, para tras recorrer algunas calles descender para pasar sobre la carretera N-403 por un puente e incorporarnos a un camino entre las encinas por el que haciendo frente algún repecho durillo por la piedra suelta nos llevó hasta la urbanización de Almorojuelo, que bordeamos por su parte sur hasta incorporarnos al antiguo camino (ahora asfaltado) de Escalona a Villa del Prado, llegando a continuación a la urbanización de Valcarrillo-Campuzano.
Proseguimos desde allí por el camino vecinal de Escalona y Almorox a Villa del Prado hasta llegar a la carretera M-540, por la que rodamos alrededor de un kilómetro y medio desviándonos después a la izquierda para tras un tramo de enlace incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que realizamos los últimos kilómetros de la ruta.
Y de esta manera hemos realizado la ruta prevista, recorriendo 82 kilómetros y además estando pronto de vuelta, antes de la una, con lo que tuvimos tiempo de tomarnos una cervecita en la Plaza Mayor (bien merecida después de la kilometrada que nos habíamos pegado).
Para el próximo domingo…….otra más larga todavía.

jueves, 9 de mayo de 2019

Domingo 5 de mayo de 2019 (Comenzamos con preparación de la Segovia-Villa del Prado)


En el “Día de las Mamis” nos hemos reunido a la hora habitual en la Plaza Mayor un grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Noesperoanadie y Rafa por el Club, además de nuestro amigo César, un asiduo a nuestras salidas dominicales desde hace poco.
Al ser una jornada especial, había que estar pronto en casa (o al menos no llegar tarde), por lo que decidimos hacer una ruta “de rodaje y sin complicaciones” para cumplir con ese objetivo e ir subiendo el número de kilómetros en las patas con vistas al rutón que realizaremos el próximo 2 de junio entre Segovia y Villa del Prado.
Con ese fin abandonamos la Plaza Mayor con rumbo sureste para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, que recientemente han cubierto con una capa de gravilla “a modo de asfalto” quitándolo gran parte de su “encanto”.
Rodando a buen ritmo por el trazado del ferrocarril llegamos hasta la pista asfaltada que enlaza la carretera M-507 con la ermita de La Poveda, a la que nos incorporamos durante unos metros hasta girar a la izquierda y abandonar la pista tomando un camino que hasta la fecha no habíamos recorrido y que atravesando la zona de “Los Albañales” nos condujo hasta el camino de La Poveda (aunque sin pasar junto a la Ermita), incorporándonos al mismo hasta llegar a la carretera M-507.
Cruzamos la carretera M-507 y nos incorporamos a la carretera que atraviesa la urbanización Carreta Quebrada (Picadas) para dirigirnos hacia el embalse de Picadas, donde pasamos sobre el muro de la presa para continuar después recorriendo a buen ritmo la vía verde del embalse hasta llegar al final en la depuradora de Pelayos.
Allí nos incorporamos a la Cañada de Talavera (la cuesta asfaltada de la depuradora) para ascender cerca de un kilómetro y desviarnos a la derecha tomando un camino por el que pasamos bajo la circunvalación de la carretera M-501 y bordeamos el pueblo de Pelayos de la Presa hasta llegar al Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, donde nos incorporamos al GR-10 con rumbo a San Martín de Valdeiglesias.
Con su “cansino” picar p’arriba, recorrimos los siete kilómetros hasta llegar a San Martín de Valdeiglesias, donde paramos en el parque que hay junto a la antigua estación del tren para repostar agua además de hacer nuestra “parada barrita” de la jornada.
Tras el ratillo de relax reanudamos la marcha y continuamos por el GR-10 para dirigirnos hacia la vía pecuaria del Boquerón, por la ascendimos hasta la carretera M-541 realizando una paradita intermedia junto a una fuente (seca todavía) para hacernos la fotito de grupo de la jornada.
Atravesamos la carretera M-541 para dirigirnos hacia la laguna del manantial del Andrinoso y desde allí continuar hasta la carretera N-403, a la que nos incorporamos durante unos pocos metros para abandonarla posteriormente y dirigirnos hacia la Cañada de Talavera.
Ascendimos hasta enlazar con la Cañada de Talavera y nos dirigimos hacia el cortafuegos que sirve de límite entre las provincias de Madrid y Toledo, por el que realizamos un rápido descenso hasta llegar a la carretera M-507, para a continuación cruzarla y continuar por el cortafuegos bordeando la urbanización de El Encinar del Alberche haciendo frente por el camino a un buen repecho del 25% de inclinación.
Atravesamos a continuación la urbanización y acompañamos a César hasta su chalet, para desde allí  proseguir la ruta incorporándonos al cortafuegos que bordea la urbanización por su parte sur y descender a continuación hasta el arroyo Arrofresnos, donde en el descenso Horacio “se pegó un buen vuelo sin motor” que le provocó unos buenos rasponazos sobre todo en uno de los codos.
Tras limpiar un poco las heridas con agua, ascendimos por la ladera del Cerro Crespo para enlazar con el camino del Valle y regresar al pueblo prontito como nos habíamos propuesto, tras hacer una rutilla de unos 57 kilómetros a partir de la cual iremos aumentando la distancia para intentar llegar “algo preparados” a nuestro reto del año, la “Segovia-Villa del Prado”.