jueves, 13 de diciembre de 2018

Domingo 9 de diciembre de 2018 (Comenzamos con niebla, terminamos con calor)


Después de la jornada de niebla que tuvimos el domingo pasado por tierras toledanas, para continuar con la racha nos esperaba hoy una niebla que cubría el pueblo y que a algunos les habrá animado a quedarse “en el catre”, con lo que en la Plaza Mayor a nuestra hora habitual nos hemos juntado hoy únicamente Eltiolavara, Jorge, Jose y Rafa, además de Mónica, a la que hacía tiempo que no veíamos por estar inmersa en la temporada de ciclocross.
Sin destino concreto decidimos tirar p’al monte por ver si “se quitaba” la niebla, y para ello abandonamos el pueblo por el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias, donde en la primera cuesta Jose “se nos rajó” y abandonó el grupo porque se encontraba “flojo” y se volvió para hacer una ruta “a su ritmo”.
El cuarteto restante continuamos el ascenso partido en “dos dúos”, por un lado Mónica y Jorge subiendo “como dos motos” y por otro Eltiolavara y Rafa tomándoselo con más relajación y a otro ritmo.
Realizamos los casi cinco kilómetros de ascensión hasta llegar al alto en la ladera del Cerro Lucía y nos reagrupamos allí para después continuar por el camino y dirigirnos hacia la Cañada de Talavera, llegando a la “bifurcación” de la “Casa de la Coneja” y desviándonos a la derecha para continuar ascendiendo suavemente por la ladera del Cerro de la Puebla hasta llegar a un “alto” entre éste cerro y el Cerro Temblón, donde nos desviamos a la izquierda para comenzar a subir por un cortafuegos.
Tras unos metros de subida por el cortafuegos, nos desviamos a la izquierda para tomar el camino que habíamos investigado hacía un par de semanas y que recorría toda la falda del Cerro de la Puebla hasta salir al cortafuegos que va desde la cima del cerro hasta el camino de San Martín y por el que bajamos “no sin precauciones”.
Después de bajar por el cortafuegos, nos incorporamos al camino de San Martín para llegar hasta la Cañada de Talavera, donde cruzamos la misma para continuar con dirección hacia San Martín de Valdeiglesias, aunque unos metros más adelante nos vino “la vena exploradora” y abandonamos el camino para internarnos en la finca de “La Granjilla” pasando por el agujero de una valla para investigar un sendero que según Eltiolavara años atrás estaba habilitado.
Y por un sendero estrechito entre las jaras fuimos avanzando hasta llegar a un claro donde tras unos metros de “campo a través” salimos a un camino por el que enlazamos con un sendero que hacía mucho tiempo que no recorríamos por la zona de “El Retamar”, y que tras un “periplo” por dentro de la finca nos llevó a salir a la puerta de entrada a la misma junto a la carretera N-403, a la que nos incorporamos durante unos metros hasta llegar al “cruce de la Granjilla”.
Cruzamos la carretera y tras otro pequeño tramo de “campo a través” salimos a un sendero donde al solecito decidimos hacer la “parada barrita” de la jornada con las vistas al inicio de la vía pecuaria del arroyo del Boquerón.
Tras reponer fuerzas, reanudamos la marcha y continuamos recorriendo el sendero disfrutando entre los pinos hasta descender a la vía pecuaria, por la que continuamos con dirección hacia San Martín de Valdeiglesias.
Nos incorporamos después al camino de Cadalso a San Martín de Valdeiglesias, por el que ascendimos hasta llegar a la carretera N-403, incorporándonos a la misma durante un par de kilómetros hasta desviarnos a la izquierda para tomar el camino de Maroñones y por un sendero llegar hasta el alto de Castillejos para continuar después hasta el camino de La Fuenfría.
Por el camino de la Fuenfría llegamos hasta la carretera M-541, cruzando la misma para continuar por el camino hasta el camino-cortafuegos de San Martín a Villa del Prado, por el que continuamos en dirección al pueblo hasta desviarnos a la izquierda para tomar el camino que recorre la ladera del cerro Lucía pasando por una explotación ganadera abandonada, y salir al antiguo camino de Villa del Prado a Pelayos de la Presa, recorriendo unos metros por el mismo hasta desviarnos a la derecha y tomar el divertido senderito que lleva hasta detrás del depósito del agua de Villa del Prado y continuar desde allí hasta el pueblo.
Y ya en el pueblo, Jorge se ofreció a invitar a unas cervecitas con motivo de su cumpleaños, a lo que claro está “no pudimos decir que no” (a excepción de Mónica, que aún tenía que realizar más tiempo de entrenamiento), y para ello nos dirigimos a la Plaza Mayor, donde nuestro amigo Valentín nos puso las cervecitas a la salud de Jorge para terminar así la mañana de una manera estupenda tras hacernos una rutilla de unos 39 kilómetros en la que a pesar de unos primeros metros con niebla, nos ha hecho una temperatura espectacular, pasando incluso calor en algunos tramos.
¡¡MUCHAS FELICIDADES, JORGITO!!

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Domingo 2 de diciembre de 2018 (La niebla nos fastidió la ruta)


Después de unos meses sin realizar ninguna de nuestras habituales “excursiones” fuera del pueblo, por fin llegó el turno de volver a pedalear por lugares desconocidos para nosotros, siendo en esta ocasión “Las Barrancas de Burujón” el destino elegido para nuestra ruta.
Habíamos quedado a las ocho de la mañana en la estación de autobuses, donde nos hemos juntado un estupendo grupo compuesto por Eltiolavara, Noesperoanadie, Jose, Senderitos, Mariano, Jorge, Alberto, Rafa, Miguel y Raúl.
Tras apañar las bicis en la furgoneta, pusimos rumbo a Torrijos, de donde nos separaban unos cincuenta kilómetros en coche y donde además de ser el punto de inicio de la ruta nos estarían esperando Nacho y Javi “Parrillano”.
Ya por la carretera en las cercanías de Almorox se veía como el horizonte estaba cubierto por las “nubes bajas” que más adelante se convertiría en niebla y que nos empezó a dar “mala espina”.
Llegamos a Torrijos entre la niebla, y aparcamos en un parking que conocíamos de nuestra ruta realizada hace años “De Torrijos a Toledo (ida y vuelta), para a continuación realizar los preparativos de las burras e indumentaria, para una vez estar todos preparados echar a rodar unos minutos después de las nueve.
Y entre la niebla con la esperanza de que “el cielo abriera” cuanto antes echamos a rodar abandonando el pueblo y pasando bajo la autovía A-40 para tomar una pista asfaltada por la que dirigirnos hacia Barcience, donde llegamos tras recorrer unos cuatro kilómetros y donde nos dirigimos a visitar su castillo, que se encontraba perdido entre la niebla.
Tras hacernos unas fotitos y visitar el castillo por dentro, reanudamos la marcha para descender de nuevo hasta el pueblo de Barcience y tomar desde allí un camino entre los sembrados y con bastante barro por el que nos dirigimos hacia el siguiente pueblo de la ruta, Rielves, que atravesamos para continuar rodando por el camino de Rielves a Cambrillos hasta enlazar con el camino de Montalbán a Toledo, por el que llegamos hasta una rotonda en la carretera CM-4000.
Cruzamos la carretera y tras unos metros nos incorporamos al Camino natural del Tajo, por el que “picando p’arriba” recorrimos unos cuantos kilómetros hasta desviarnos a la izquierda para tomar el Camino de las Barrancas, por el que llegamos hasta nuestro objetivo, “Las Barrancas de Burujón”, aunque para nuestro disgusto……..¡¡La niebla no nos dejó ver nada!!
Aunque durante el trayecto hasta allí teníamos la esperanza de que el sol saliera y se despejara el cielo, no fue así, y al llegar la niebla lo cubría todo y “a duras penas” se podía adivinar donde estaba el agua del embalse de Castrejón.
Aun así, aprovechamos para reponer fuerzas y hacernos algunas fotitos y recorrimos el sendero junto a las barrancas, que pese a lo poco que pudimos ver, tenía pinta de ser un sitio  espectacular, aunque nos quedamos con las ganas de disfrutar el paisaje.
Y “chafados” por no poder disfrutar las vistas reanudamos la marcha para dirigirnos hacia el “Canal de Castrejón”, junto al que rodamos alrededor de unos cuatro kilómetros hasta enlazar con el camino de Placedover, por el que llegamos hasta La Puebla de Montalbán, atravesando a continuación el pueblo para tomar el Camino de Escalonilla.
Por fin con el sol en el cielo y sin niebla hubo que ralentizar la marcha ya que Jose y Mariano acusaron la inactividad y venían ya “con el chivato de la reserva encendido”, y nos dirigimos hacia Escalonilla, atravesando también el pueblo para a continuación tomar la Cañada Real Segoviana y bordear Gerindote para llegar a Torrijos por el Camino de Carmena.
Ya en Torrijos nos dirigimos hacia el parking donde habíamos dejado los coches para terminar así la ruta después de recorrer unos 63 kilómetros de “pisteo” en una mañana en la que la niebla nos ha acompañado casi todas la jornada además de “fastidiarnos” la ruta, ya que nos privó de disfrutar de “Las Barrancas”, con lo que tendremos que considerar el repetir la ruta en una ocasión futura.
Y como es habitual, en los coches nos esperaba el avituallamiento líquido y sólido tras nuestras rutas, donde además de reponer fuerzas echamos unas risas comentando la ruta además hablar sobre “tonterías diversas” que siempre nos hacen pasar un buen rato.
Al menos……aunque nos quedamos sin “Barrancas”, lo pasamos estupendamente como siempre!!!!

jueves, 29 de noviembre de 2018

Domingo 25 de noviembre de 2018 (El "mojado debut" de Nacho como socio del Club)


Jornada lluviosa con la que nos hemos levantado hoy, por lo que se producido en el grupo una “desbandá” y en la Plaza Mayor a la hora de siembre únicamente nos hemos juntado un trío compuesto por Eltiolavara, Rafa y Nacho, que para su “debut como nuevo socio del Club” se había venido con muchísimo mérito exclusivamente desde Madrid para montar en bici con la mañana que hacía.
Tras esperar nos minutos a resguardo de la lluvia en los “soportales” del Ayuntamiento por si “milagrosamente” se presentaba alguien más decidimos echar a rodar viendo que la espera no iba a dar sus frutos.
Abandonamos el pueblo con rumbo sur hacia la carretera M-540, por la que rodamos unos metros hasta desviarnos a la derecha para incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox con la lluvia “arreciando” cada vez más y rodar por el trazado hasta la finca "La Blanca".
Como se veía el cielo “cerradito” hacia la parte sur, decidimos cambiar de rumbo y dirigirnos hacia arriba , para lo que giramos a nuestra derecha y comenzamos a ascender hacia El Encinar del Alberche por un camino paralelo al arroyo de Navacarrala, rodando entre las encinas por la zona de “Los Valles” y entrando en calor haciendo frente a alguna buena cuesta.
Tras el bonito ascenso entre las encinas, llegamos al alto junto al camino del Majanal y descendimos a continuación para incorporarnos al cortafuegos que bordea la urbanización de El Encinar del Alberche, tomando a continuación un par de calles para salir al inicio de la pista que enlaza las urbanizaciones de El Encinar y Pinar de Almorox.
Después de recorrer unos metros nos desviamos a la izquierda para tomar el bonito sendero de aproximadamente un kilómetro que  transcurre junto al arroyo del Toril y que recorrimos disfrutando aunque tuvimos que hacer una parada obligada por un pinchazo en la rueda trasera de Rafa.
Tras unos minutos para arreglar el pinchazo, decidimos poner rumbo hacia Almorox, para lo que tomamos un camino entre los pinos por la ladera del cerro Cabecita de la Reina por el que salimos al camino de Valdeolivas, enlazando a continuación con el antiguo trazado del ferrocarril para llegar hasta Almorox, donde nos dirigimos a la Plaza Mayor para a resguardo de la lluvia hacer la “parada barrita” en la puerta del Ayuntamiento.
Después de reponer fuerzas, echamos a rodar subiendo una buena cuesta por la Calle de la Cuesta (el nombre le viene al pelo) hasta llegar a la carretera N-403, incorporándonos a la misma durante un kilómetro hasta llegar a la gasolinera de Almorox, y desde allí transitamos en paralelo a la carretera para llegar hasta la urbanización de Pinar de Almorox, atravesando la misma para salir al camino que sube hacia la urbanización de El Encinar del Alberche, y ascender por él hasta la urbanización.
Y a continuación atravesamos la urbanización hasta llegar a 8ª fase, donde salimos al cortafuegos que bordea la misma por su parte sur, enlazando a continuación con el camino de Almorox para llegar de regreso al pueblo por el Polígono Industrial después de una buena rutilla de unos 31 kilómetros en la que durante toda la mañana nos ha acompañado la lluvia hasta que ha cesado prácticamente cuando ya llegábamos al pueblo.
Pese a la climatología, hemos disfrutado de la ruta, y para terminar la jornada de “buena manera” nada mejor que con unas cervecitas para celebrar la incorporación al Club de un nuevo socio….
BIENVENIDO, NACHO!!.
Y la próxima semana…….nos vamos de rutilla a “Las Barrancas de Burujón”!!!!