miércoles, 5 de septiembre de 2018

Domingo 2 de septiembre (Último domingo previo a las fiestas del pueblo)




Último domingo antes del “paréntesis” motivado por las fiestas del pueblo y a la hora de siempre nos hemos reunido en la Plaza Mayor los “habituales” de las últimas jornadas, es decir, Eltiolavara, Perejil, Transcastro, Horacio, Noesperoanadie y Rafa.
Como para hoy había previsión de subida de las temperaturas y además “había que celebrar las fiestas”, nos propusimos estar pronto de vuelta para tomarnos unas cervecitas, así que tras los minutos habituales de cortesía por si aparecía algún rezagado, echamos a rodar.
Abandonamos la Plaza Mayor con rumbo sureste para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que rodando a buen ritmo llegamos hasta la pista asfaltada que enlaza la carretera M-507 con la ermita de La Poveda, desde donde nos dirigimos hacia el río, que “milagrosamente” aún no habíamos cruzado este año ningún día.
Como alguna vez tiene que ser la primera, en el paso de los Kioscos nos echamos las bicis al hombro y nos dispusimos a cruzar el río, que por suerte el nivel de agua que llevaba no llegó a mojarnos la banana ni “los pelendengues”.
Cruzamos el río hasta la otra orilla en la urbanización Calalberche, donde echamos unas cuantas pestes por ver como estaba de “mierda” la orilla del río, lleno de botellas, bolsas, etc., etc……y es que manda huevos como se puede ser tan CERDO E HIJO DE P….. para dejar allí la basura cuanto tienes unos contenedores a unos pocos metros……..
Ya en Calalberche decidimos poner rumbo hacia Villamanta, para lo que tomamos varias calles de la urbanización haciendo frente a alguna buena cuesta y bordeando la misma hasta enlazar con el camino de La Dehesilla, por el que llegamos hasta las pequeñas urbanizaciones de “Las Moreras”.
Allí nos incorporamos al camino de Méntrida a Aldea del Fresno, por el que descendimos hasta la carretera M-510, con algunos tramos del camino en los que la bici “se frenaba” por la cantidad de arena que había.
Atravesamos la carretera y comenzamos a ascender por la “Cañada de Méntrida”, por la que llegamos hasta las casas abandonadas de “Suertes Viejas” y desde allí al camino de Navayuncosa, por el que rodamos durante unos seis kilómetros hasta girar a la izquierda tomando el camino de la Virgen y bajar por la dehesa de Navacotonosa hasta llegar a la carretera M-507, pasando bajo la misma por un puente para a continuación dirigirnos hacia Villamanta.
Por un camino en paralelo a la carretera llegamos hasta la glorieta de entrada al pueblo y nos dirigimos al parque que hay junto a la Ermita del Socorro, donde hicimos la “parada barrita” de la jornada además de reponer agua en su fuente y hacernos una fotito de grupo.
Ya con las cervecitas en la mente, decidimos poner rumbo de regreso al pueblo, para lo que nos incorporamos durante unos metros a la carretera M-530 y a continuación al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, por el que llegamos de nuevo al Camino de la Virgen por el que habíamos descendido anteriormente.
Así que “volviendo sobre nuestras rodadas” ascendimos por la dehesa de Navacotonosa recorriendo el camino de la Virgen hasta llegar de nuevo al camino de Navayuncosa y desde allí de nuevo hasta “Suertes Viejas”, desde donde descendimos hasta la carretera M-510 para incorporarnos a un camino en paralelo al río Alberche que nos condujo hasta el puente de “La Pedrera”.
Allí nos incorporamos a la carretera M-507 incorporándonos a la carretera M-507 para recorrer los casi tres kilómetros necesarios para poder enlazar con el camino de La Poveda y llegar por él hasta la ermita, desde donde por la pista asfaltada continuamos “rehaciendo” el recorrido inicial hasta llegar al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y regresar al pueblo.
Y tras una rutilla de unos 50 kilómetros, estábamos de regreso en el pueblo listos para tomarnos esas cervecitas que habíamos previsto al inicio de la jornada, para lo que nos dirigimos a la Plaza Mayor y allí pudimos “reponer líquidos” (a la cuenta de Jorge, que aunque no había salido en bici, nos las debía…….).
¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!

jueves, 30 de agosto de 2018

Domingo 26 de agosto de 2018 (Por donde Perejil nos lleve)



Ya sin los calores de estas semanas atrás nos hemos dado cita para la jornada de hoy un grupito compuesto por Eltiolavara, Perejil, Transcastro, Horacio, Noesperoanadie y Rafa por parte del Club, uniéndose a nosotros nuestro amigo Paco, al que llevábamos mucho tiempo sin “ver el pelo”.
Sin previsión de un recorrido fijo, echamos a andar minutos después de las nueve para dirigirnos con rumbo sur hacia la carretera M-540, por la que rodamos unos metros hasta desviarnos a la derecha para incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y continuar rodando a buen ritmo hasta la finca "La Blanca".
Abandonamos entonces el trazado del ferrocarril girando a nuestra derecha para comenzar a ascender hacia El Encinar del Alberche por un camino paralelo al arroyo de Navacarrala, llegando junto a una laguna donde nos llevamos la sorpresa de que habían puesto una valla nueva, con lo que tuvimos que abrir la puerta y pasar.
Continuamos con el ascenso entre las encinas por la zona de “Los Valles” con Paco poniendo un ritmo difícil de seguir, y que nos llevó hasta el camino del Majanal, con Perejil cerrando el grupo como era de esperar.
Nos incorporamos al cortafuegos que bordea la urbanización de El Encinar del Alberche, tomando a continuación un par de calles para salir al inicio de la pista que enlaza las urbanizaciones de El Encinar y Pinar de Almorox.
Mientras debatíamos hacia dónde tirar, ante la sorpresa de todos Perejil se encaminó a subir por el cortafuegos que bordea la urbanización y que delimita las provincias de Madrid y Toledo, con lo que con considerable asombro del grupo comenzamos a ascender por el cortafuegos.
Realizamos toda las subida por la ladera del cerro de Pino Romero, llegando hasta la puerta de la urbanización y siendo Rafa el único que pudo realizar toda la subida sobre la bici, ya que en un tramo “chungo” del cortafuegos el resto del personal tuvo que poner pie a tierra.
Continuamos después por el cortafuegos bordeando la urbanización y llegamos junto a la carretera M-507, donde de nuevo Perejil tomó la iniciativa y se encaminó a otro cortafuegos por el que descendimos entre los pinos en paralelo a la carretera y que nos condujo hasta la N-403.
Cruzamos entonces la carretera y nos incorporamos a la Cañada de Talavera, por la que rodamos unos cinco kilómetros a buen ritmo hasta desviarnos a la izquierda hacia la zona de la ermita de San Julián, donde hicimos la “parada barrita” de la jornada sobre unas enormes moles de piedra que bien parecían unos “lomos de ballena”.
Tras reponer fuerzas y hacernos una fotito, reanudamos la marcha para descender hasta la carretera M-544 y pasando bajo la misma emprender el corto pero durillo ascenso hacia Almorox, donde al llegar nos dirigimos a la Ermita de Nuestra Señora Virgen de la Piedad para reponer agua.
De nuevo unos minutillos de relax entre risas y continuamos la marcha para tomar unas calles del pueblo y dirigirnos hacia el camino de la Fuente, por el que comenzamos a ascender hacia el cerro Miradero.
A continuación descendimos por la ladera del cerro hasta llegar al camino de Valdeolivas, por el que llegamos hasta las cercanías de la urbanización de Las Hoyas, la cual bordeamos por un camino hasta llegar a la carretera M-540.
Rodamos por la carretera alrededor de un kilómetro y medio desviándonos después a la izquierda para tras un tramo de enlace incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox por el que habíamos comenzado la ruta y por el que regresamos al pueblo.
Nos ha salido al final una bonita ruta de unos 40 kilómetros, que hemos finalizado dirigiéndonos hacia la Plaza Mayor para “reponer líquidos” tras pasar otra divertida mañana de bici disfrutando de lo que nos gusta.