miércoles, 18 de abril de 2018

Domingo 15 de abril de 2018 (Parece que ya si que "llega la primavera")



La buena climatología nos continúa acompañando los domingos, y en la jornada de hoy el número de integrantes del Club ha aumentado con un miembro más con respecto al domingo pasado, pasando de cuatro a cinco y juntándonos por tanto en la Plaza Mayor a la hora de siempre Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Javichy y Rafa, a los que se nos ha unido también Juan Carlos, el Presi de la U. C. Villa del Prado, compañero habitual últimamente.
Ante la “agradable” temperatura, en esta ocasión no se hacía necesario tirar p’arriba para entrar en calor, por lo que en esta ocasión decidimos comenzar la ruta de una manera “más relajada” y para ello pusimos rumbo suroeste para abandonar el pueblo por la carretera M-540 para seguidamente incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, teniendo que hacer un par de leves paradas para solventar unos problemillas en la “borrica eléctrica” de Horacio, ya que no funcionaba la “ayuda extra”.
Tras unos minutos, parece que Horacio “consiguió arrancarla” y continuamos la marcha rodando a buen ritmito hasta la finca "La Blanca", donde giramos a la izquierda para llegar hasta las inmediaciones de la carretera M-540, donde tomamos un senderito que transcurre en paralelo a la misma sobre la conducción de agua que va a la urbanización de Las Hoyas.
Ya en la entrada de la urbanización nos incorporamos a la carretera M-540 durante unos quinientos metros para enlazar con el “Camino vecinal de Escalona y Almorox a Villa del Prado”, por el que esquivando charcos y tras mojarnos los pies al cruzar el arroyo Valdeasnos, llegamos a la urbanización Valcarrillo-Campuzano, donde el camino ya se convirtió en asfalto y nos condujo hasta la carretera N-403.
Nos incorporamos a la carretera durante unos pocos metros hasta desviarnos a la derecha por la entrada a la finca “Valdeoreja”, donde tomamos el camino (a veces sendero) que en esta ocasión se encontraba bastante “blando y pegajoso” y que nos llevó hasta Paredes de Escalona.
Nos dirigimos desde allí hacia la cantera de “El Diente de la Vieja”, continuando después por un sendero hasta llegar al paso bajo las piedras del arroyo Cantarranas, donde en tan bonito lugar decidimos hacer la “parada barrita” de la jornada además de la fotito de grupo acompañados por el “relajante” sonido del agua el arroyo entre las piedras.
Tras reponer fuerzas, reanudamos la marcha y continuamos por un camino con enormes charcos en los que algunos de nuevo se mojaron los pies y por el que enlazamos con el camino de Los Enebrales (hormigonado durante su mayor parte), donde comenzamos un “durillo” ascenso con algunos tramos del 15% de inclinación donde Transcastro y Javichy notaron la inactividad, quedándose rezagados unos metros por detrás del grupo.
El ascenso por el camino de Los Enebrales nos condujo hasta la Cañada de Talavera, cruzando la carretera M-544 para continuar ascendiendo por la misma ya de manera más relajada hasta la carretera N-403, bajo la que pasamos por un tubo para a continuación comenzar el último ascenso de la jornada que nos llevaría hasta la urbanización de El Encinar del Alberche.
Al enlazar con la pista hormigonada que sube desde la urbanización El Romillo hicimos una paradita de reagrupamiento para esperar durante unos minutos a Javichy y Transcastro, continuando después hacia El Encinar, donde Javichy abandonó el grupo para bajarse al pueblo por la carretera mientras el resto del grupo atravesó la urbanización para salir al cortafuegos que la bordea por su parte sur.
Enlazamos entonces con el “Camino de Almorox” para llegar de regreso al pueblo por el Polígono Industrial después de una buena rutilla de unos 44 kilómetros en la que hemos tenido una buena climatología (menos mal, porque si no los de los pies mojados desde el comienzo de la ruta………….).
Parece que el número de asistentes va en aumento desde hace tres semanas, en las que hemos pasado de tres a cuatro el domingo pasado, este domingo cinco…………a ver si por fin con la llegada del buen tiempo va asomando el personal.

martes, 10 de abril de 2018

Domingo 8 de abril de 2018 (Va llegando la primavera)



Previsión de buena climatología y al menos hemos tenido una “novedad en la convocatoria”, ya que por fin Transcastro ha salido de su “letargo invernal” y se ha dejado ver, con lo que el habitual “trío” dominical ha pasado a ser un “cuarteto” en el que como es habitual estaban Eltiolavara, Horacio y Rafa. Además se nos han unido hoy tres integrantes de la U. C. Villa del Prado, el Presi Juan Carlos, su hijo Carlos y Rodrigo, que ya había salido con nosotros alguna vez.
Tras esperar hasta las nueve y cuarto por si “milagrosamente” apareciera alguno más decidimos echar a rodar, tirando p’al monte por el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado, con el trío de la U.C. en cabeza mientras que “los naranjitas” nos lo tomábamos más relajadamente, incluido Horacio, que por fin estrenaba su “e-burra” después de ………¡¡cinco meses de espera!!.
Con Transcastro cerrando el grupo acusando como es habitual la inactividad, realizamos los cinco kilómetros de subida hasta llegar al alto en la ladera del cerro de Santa Lucía, donde nos reagrupamos para desde allí continuar por el camino para dirigirnos hacia la Cañada de Talavera.
Tras abandonar el camino en la última parte para realizar una corta bajada por cortafuegos llegamos a la Cañada de Talavera, a la que nos incorporamos para realizar el ascenso por la cuesta asfaltada para a continuación desviarnos a la izquierda abandonando el asfalto y tomando un camino entre los pinos por el que realizamos un divertido descenso que nos llevó hasta las cercanías de la carretera M-507.
Tomamos entonces durante unos dos kilómetros un camino-cortafuegos paralelo a la carretera N-403 en dirección a San Martín de Valdeiglesias hasta llegar a la laguna del Pozo Alcornocoso, donde cruzamos la carretera N -403 para pasar a la otra “orilla” y rodar durante unos metros por la antigua N-403 pasando junto a una cantera abandonada para incorporarnos después a un cortafuegos por el que recorrimos la “Loma de Andrinoso” aprovechando en el alto para realizar la “parada barrita” de la jornada y una fotito de grupo con la Peña Muniana tras nosotros.
Reanudamos a continuación la marcha por el cortafuegos para descender hasta la laguna del “Manantial del Andrinoso” y desde allí continuar hasta llegar a la carretera M-541, a la que nos incorporamos durante unos metros para cruzar la N-403 y posteriormente desviarnos a la izquierda para tomar un camino a través de una viña enlazando después con unos senderos por los que llegamos hasta el “alto de Castillejos”.
A continuación realizamos un divertido descenso por senderos hasta la carretera M-501, cruzando la misma junto a la ermita del Cristo de la Sangre para bordear después el pueblo de San Martín de Valdeiglesias hasta enlazar con el GR-10 y poner dirección hacia Pelayos de la Presa.
Tras unos metros por el GR-10 el grupo se dividió en dos, ya que los integrantes de la U.C. emprendieron el regreso hacia el pueblo, mientras que el resto decidimos alargar la ruta un poco más para poder ver en que estado de recuperación se encuentra el embalse de San Juan tras todas las lluvias caídas.
Y mientras los integrantes de la U.C. continuaron por el GR-10 en dirección hacia Pelayos, los “orange bikers” nos desviamos a la izquierda para emprender labores de investigación por un camino que pasó a ser un sendero y que posteriormente………desapareció!!.
Nos tocó “jabalinear” entre los tomillos y saltar un par de vallas hasta conseguir dar con un “camino conocido”, probando de esta manera por primera vez a pasar los “25 kilos de bici” de Horacio por encima de una valla, quedando claro que…….¡¡mejor hacerlo entre dos!!.
Ya por el camino de los Molinos llegamos hasta la urbanización Javacruz, desde donde comenzamos a transitar por unos senderos entre los pinos por la zona del cerro de San Esteban hasta salir finalmente al embarcadero del embalse de San Juan, pasando a continuación sobre el muro de contención del embalse, donde pudimos comparar que buen nivel que tiene ya el mismo, encontrándose en la actualidad casi al 80% de su capacidad.
Bajamos a continuación hasta la gasolinera de Pelayos, donde nos incorporamos durante unos metros a la carretera M-501 para dirigirnos hacia el comienzo de la vía verde de Picadas, donde desde el principio ya Transcastro dijo que “no estaba para alegrías” y que se lo iba a tomar con tranquilidad, por lo que recorrimos toda la vía verde de manera “relajada” aunque aun así se quedó unos metros rezagado.
Sorteando gran cantidad de charcos llegamos hasta el muro de la presa y continuamos después con la subida por la carretera hasta parar en el alto durante unos minutos esperando a Transcastro, que ahora sí que ya estaba “con la luz roja encendida”, continuando después con el descenso por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar el camino que va por detrás del Safari-Park para llegar posteriormente hasta la carretera M-507, cruzando la misma para incorporarnos después al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y regresar al pueblo.
Al igual que los domingos anteriores, de nuevo hemos disfrutado de una estupenda mañana sin excesivo barro en el terreno y con una temperatura “agradable”, haciendo una buena rutilla de unos 53 kilómetros que nos han dejado “las patas finas”, siendo de nuevo un buen entrenamiento con la vista puesta en la Riaza-Bpro, para la que nos restan ya dos meses.


miércoles, 4 de abril de 2018

Domingo 2 de abril de 2018 (Por Chapinería y Navas del Rey)



Domingo “de resurrección” y parece que “el personal” no resucita de su letargo invernal, ya que de nuevo únicamente nos hemos citado tres integrantes del Club en la Plaza Mayor a la hora de siempre, Jorge, Perejil y Rafa. Al menos hemos “alegrado” el número de bikers con tres integrantes más, “el abuelo Paquito”, nuestro amigo Javi de El Encinar y Jose Manuel, compañero de rutas últimamente.
Tras unas primeras palabras de Perejil…….’’’No me jodáis y no me llevéis para arriba que estoy muy mal”……….decidimos ser generosos por una vez y hacerle caso, pensando en hacer la rutilla que habíamos hecho semanas antes por la zona de Navas del Rey y Chapinería, para lo que iniciamos la ruta abandonando el pueblo hacia el sureste para tomar el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox sintiendo bastante “fresquito”, aunque la mañana tenía pinta de que iba a ser de climatología agradable.
Rodando por el trazado del ferrocarril fuimos “dándole al palique” hasta llegar a la pista asfaltada que va hacia la ermita de La Poveda, incorporándonos a la misma para continuar rodando con dirección a la ermita, la cual dejamos a nuestra izquierda para continuar por el camino de La Poveda hasta llegar a la carretera M-507.
Nos incorporamos entonces al senderito que transcurre entre las encinas en paralelo a la misma y por el que llegamos hasta el puente de “La Pedrera”, donde pasamos por debajo del mismo y continuamos por el camino que bordea Aldea del Fresno junto al cauce del río Perales hasta llegar a la carretera M-501, incorporándonos a la misma hasta enlazar con el comienzo de la Cañada Segoviana.
Nada más comenzar el ascenso “se desataron las hostilidades”, con un cuarteto compuesto por Jorge, Paco, Javi y Jose Manuel subiendo “como si arriba dieran un jamón al ganador”, mientras que Rafa se quedaba para acompañar a Perejil durante la subida hacia Chapinería.
Tras completar la primera parte del ascenso nos reagrupamos más adelante para desviarnos a la derecha y descender por un senderito entre las encinas por la zona de “Las Esperillas”, cruzando a continuación el arroyo de la Oncalada para comenzar de nuevo a ascender hacia Chapinería por el camino de Las Labores.
Ya en las cercanías de Chapinería, fuimos bordeando el pueblo por su parte norte cruzando un arroyo por un puente de madera y llegando hasta la carretera M-501, pasando bajo la misma para continuar por senderos hasta llegar a la urbanización Valquigoso.
Atravesamos a continuación la urbanización y más adelante tomamos un camino a nuestra izquierda por el que llegamos hasta la carretera M-510, que atravesamos para enseguida enlazar con el “Camino bajo de Colmenar de Arroyo”, por el que pusimos rumbo hacia Navas del Rey.
A pocos metros de Navas del Rey, nos desviamos a la derecha por la zona del tiro al plato parando después al solecito en un abrevadero para realizar la “parada barrita” de la jornada y una fotito de grupo para después cruzar bajo la carretera M-501 por el agujero de un puente y continuar ascendiendo hacia la zona del “Castillito” y de allí hasta el pinar del Monje.
Y comenzamos a ascender bordeando el “Pinar del Monje” por el camino-cortafuegos con Perejil cerrando el grupo bastante retrasado, llegando a la parte norte del pinar y desviándonos a la izquierda para tomar un camino que a continuación se convierte en un divertido y estrecho senderito que transcurre por la ladera del cerro del Monje y por el que llegamos hasta el camino de La Jimena.
Tras ascender unos metros por el camino de La Jimena, pusimos rumbo hacia Navas del Rey para bordear el pueblo por unos senderos y tras atravesar la carretera M-855 continuar por otro tramo de camino hasta salir a la carretera que une Navas del Rey con la urbanización “El Morro”, cruzando la misma para tras hacer un buena subida descender a continuación hasta el camino rural del Valle, al que nos incorporamos para llegar hasta la urbanización Santa Ana.
Realizamos a continuación el rápido y vertiginoso descenso hasta el embalse de Picadas, recorriendo toda la vía verde para pasar a continuación por el muro de la presa y realizar la subida por la carretera hasta parar en el alto para esperar la llegada de Perejil, donde una vez reagrupados reanudamos la marcha bajando por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar el camino que va por detrás del Safari-Park y que nos llevó a salir a la carretera M-507 a la altura del vivero, cruzando la carretera para incorporarnos después al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y regresar al pueblo.
Aunque la mañana empezó con sensación fresquita, sabíamos que según avanzara la jornada íbamos a tener mejor temperatura, terminando la ruta con ganas de colgar el culotte largo y “enseñar patas”. Al final nos ha salido una bonita ruta de unos 56 kilómetros ideal para ir “poniéndonos a tono” para nuestros retos del verano, sólo falta que el personal “salga de la cueva” y se vaya por fin animando a salir…….