domingo, 4 de septiembre de 2016

Domingo 4 de septiembre de 2016 (De rutilla "pre-fiestas")

En la última jornada antes del paréntesis de las fiestas patronales del pueblo, nos hemos juntado en la Plaza Mayor a la hora de siempre un buen grupito compuesto por los miembros del Club Transcastro, Noesperoanadie, Horacio, Jose y Rafa además de “Los Caracoles” Mariano, Javi y Jorge.
Para hoy estaba previsto hacer una ruta corta para estar pronto de vuelta en el pueblo y tomarnos unas cervecitas “pre-fiestas” a la salud de “Senderitos”, que había sido su cumpleaños y que nos dejó una ronda pagada antes de “cruzar el charco”.
Y con ese objetivo comenzamos la ruta desde la Plaza Mayor poniendo rumbo sur para dirigirnos a tomar la carretera M-540 durante unos metros desviándonos a continuación a la derecha para incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y rodar a buen ritmo llegar hasta la finca "La Blanca", donde giramos a la derecha para tras un corto tramo de llaneo girar de nuevo a la derecha y comenzar el ascenso hacia la urbanización de El Encinar del Alberche por el camino del Majanal.
A buen ritmo fuimos realizando la subida hasta llegar a la puerta de entrada a la urbanización, donde tuvimos que hacer una parada forzosa por un pinchazo de Jose (otro día más, ¡¡vaya rachita que lleva!!)
Una vez arreglado el pinchazo reanudamos la marcha atravesando la urbanización teniendo que hacer frente a alguna buena cuesta que otra hasta llegar a la puerta que hay en la parte de arriba de la urbanización, donde comienza una pista que llega hasta la urbanización de El Romillo.
Tras reagruparnos junto a la puerta después de atravesar la urbanización, giramos a la derecha para incorporarnos a un cortafuegos que bordea la urbanización de El Encinar y por el que tras hacer un par de bajadas comenzamos de nuevo a ascender hasta llegar a la carretera M-507, que atravesamos para continuar ascendiendo por la Cañada de Talavera hasta llegar a la pista asfaltada.
Giramos entonces a la izquierda para descender hasta las cercanías de la carretera N-403, donde giramos a la derecha para tomar un camino que nos llevó a internarnos dentro de la finca "La Granjilla", transitando por un bonito entorno entre los pinos y donde de nuevo tuvimos que hacer una parada para arreglar un pinchazo, esta vez en la rueda delantera de la bici de Mariano.
Después de esta nueva paradita a la sombra de los pinos, retomamos la marcha para continuar por la zona de la Granjilla hasta desviarnos a la derecha para dirigirnos hacia el Alto de la Mira, donde descendimos por un cortafuego durante unos metros hasta desviarnos a la derecha para tomar un senderito entre los pinos y las jaras por el que salimos a un camino que tomamos durante unos metros hasta llegar a la carretera M-541.
Bajamos durante unos metros por la carretera hasta llegar a la fuente, pero como salía muy poco chorro decidimos mejor bajar hasta Pelayos de la Presa para reponer allí agua, ya que algunos del grupo ya “iban secos”.
Continuamos entonces bajando unos metros más por la carretera hasta desviarnos a la izquierda en una puerta para continuar bajando por un senderito en paralelo a la misma hasta llegar a la carretera M-501, pasando por debajo de ella por un tubo para continuar nuestra marcha hasta la Plaza Mayor de Pelayos de la Presa, donde hicimos la “parada barrita” de la jornada además de reponer agua en la fuente que allí se encuentra.
Tras reponer fuerzas y agua, retomamos la marcha tomando la antigua carretera M-501 que atraviesa el pueblo hasta llegar a la rotonda de circunvalación, desde donde continuamos unos metros por la M-501 para dirigirnos hacia el inicio de la vía verde de Picadas.
Comenzamos a recorrer la vía verde y como habíamos hablado en el transcurso de la ruta, nada mejor para “mitigar el calor” que el probablemente último bañito del verano en las aguas del embalse de Picadas, para lo que hicimos una paradita en “el lugar habitual” donde todos los miembros del grupo a excepción de Jose nos dimos un buen chapuzón.
Después del bañito reanudamos la marcha y recorrimos toda la vía verde hasta llegar a la presa, pasando sobre el muro y continuando con el ascenso por la carretera para reagruparnos todos en el alto y desde allí realizar el descenso hasta enlazar con el camino que transcurre por detrás del detrás del Safari Park, por el que rodamos hasta conectar con el camino del Molino de Rodeles que nos llevó junto a la carretera M-507 a la altura de El Rececho.
Cruzamos la carretera y enlazamos con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox para regresar al pueblo tras hacernos una buena rutilla de unos 45 kilómetros cumpliendo con el objetivo de estar de vuelta en el pueblo a una “hora prudencial” para tomarnos unas merecidas cervecitas a la salud de Senderitos por su cumpleaños.
Ahora toca un “breve paréntesis” en nuestra actividad debido a las fiestas del pueblo, así que retomaremos la actividad el domingo 18 para prepararnos con vistas a nuestros dos próximos retos, “La Crujebielas” y “La Talajara”.

¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!

martes, 30 de agosto de 2016

Domingo 28 de agosto de 2016 (Preparando la Talajara)



Dispuestos a disfrutar de una nueva jornada de bici, nos hemos reunido en la Plaza Mayor a la hora de siempre un estupendo grupo compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Jose, Javichy, Horacio, Alberto, Perejil y Rafa por el Club, uniéndose también Paquito “el Máquina”, su hijo Abraham y "Los Caracoles" Jorge, Javi y Mariano.
Como “entrenamiento” para la Talajara, nuestro compi Alberto había preparado una buena rutilla recorriendo “sus dominios” (los alrededores de Villamanta), así que hacia allí partimos desde la Plaza Mayor para dirigirnos hacia el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, donde fuimos calentando las piernas hasta llegar a la pista asfaltada que va hacia la ermita de La Poveda, que cruzamos para continuar por el trazado del ferrocarril y atravesar la finca "El Rincón" hasta salir al camino de La Poveda, llevándonos alguna marca de las zarzas que últimamente “se han hecho fuertes” y van invadiendo el camino cada vez más.
Al llegar al camino de La Poveda, giramos a nuestra izquierda para dirigirnos hacia la carretera M-507, a la que nos incorporamos para encaminarnos hacia el puente de "La Pedrera" sobre el río Alberche, donde nos esperaba Miguel, que se había desplazado desde Calalberche.
Y así en un numeroso grupo de ¡¡14 bikers!! nos incorporamos al camino que discurre en paralelo al río para bordear Aldea del Fresno y salir a la carretera M-510, que recorrimos durante unos metros hasta tomar a nuestra derecha la vía pecuaria con dirección a Chapinería, que subimos todos a buen ritmo.
Antes de afrontar la última parte de la subida y donde teníamos que desviarnos, Perejil, “fiel a su estilo”, en vez de esperar a estar todos para ver hacia donde tirábamos, decidió que se iba a Chapinería por la carretera pensando que nos dirigíamos hacia allí cuando ese no era el “plan previsto”, con lo que el resto del grupo continuamos con la ruta planificada y ya no le volvimos a ver durante toda la jornada, quedando el grupo en 12+1.
En vez de ascender hacia el cerro de La Marota, tomamos un divertido senderito de bajada entre las encinas hacia el arroyo de la Oncalada para a continuación ascender e incorporarnos al camino de Chapinería, dirigiéndonos desde allí hacia el puente sobre el rio Perales para cruzar el río y afrontar a continuación una buena subidita por el camino del Río que nos llevó hasta Villamantilla, haciendo una breve parada para arreglar un pinchazo de Jorge.
Atravesamos Villamantilla y a la salida del pueblo nos desviamos a la izquierda para incorporarnos a un camino que ascendiendo por la dehesa de Villamantilla nos llevó a enlazar con la Senda del Socorro, que recorrimos hasta llegar a la Cañada Real Segoviana poniendo desde allí rumbo hacia Villamanta.
Llegamos a Villamanta y nos dirigimos hacia un parque a la entrada del pueblo donde hicimos la “parada barrita” y la foto de la jornada, aprovechando para reponer agua en una fuente (poco fresca, por cierto).
Tras la paradita para reponer fuerzas, Javichy tenía prisa y abandonó el grupo para dirigirse ya de regreso al pueblo, mientras que el resto retomamos la marcha continuando por la Cañada Real Segoviana para desviarnos más adelante a la derecha con rumbo a Méntrida.
Y recorriendo varios caminos de la zona como el camino de Madrid y el camino de Pedro Moro y haciendo frente a algún repecho que otro donde se notó que había alguno que “no estaba fino” conseguimos llegar hasta Méntrida, donde a la entrada del pueblo hicimos de nuevo una paradita para reponer fuerzas ya que Jorge y Javi entraron a una tienda y compraron un melón del que dimos buena cuenta y que aunque no estaba fresquito nos supo a todos a gloria.
Aunque todos echamos igualmente unos tragos de bebida isotónica que compraron algunos, nos dirigimos desde allí a la “fuente del caño” para reponer agua, donde ya Transcastro aprovechó para hacerse “un par de largos” y quedarse bien fresquito para el resto del camino.
Volvimos sobre nuestros pasos para incorporarnos al antiguo camino de Méntrida a Villa del Prado aunque ahora de camino no tiene nada ya que está asfaltado hasta la urbanización de Calalberche, y rodando a buen ritmo llegamos hasta ésta y recorriendo unas calles nos dirigimos hacia el río Alberche buscando la zona de paso del río para cruzar hacia la ermita de La Poveda.
Tras despedirnos de Miguel, que se quedaba en Calalberche, el resto del grupo vadeamos el río aprovechando también alguno para darse un buen remojón y pasando por delante de la ermita de La Poveda tomamos la pista asfaltada con dirección a Villa del Prado para más adelante incorporarnos al antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y recorrer los últimos kilómetros de regreso al pueblo.
Y así hemos conseguido el objetivo marcado de completar esta bonita ruta que había diseñado Alberto con el objetivo de servir de entrenamiento para la Talajara, recorriendo unos 65 kilómetros acompañados de bastante calorcito, lo que ha podido influir también en que algunos sufrieran los rigores de “el tio del mazo” y se les hiciera un poco larga la ruta “no viendo la hora” de llegar al pueblo.


lunes, 22 de agosto de 2016

Domingo 21 de agosto de 2016 (De senderos por San Martín)



De nuevo ha llegado el domingo, y fieles a nuestra cita con el pedal nos hemos juntado en la Plaza Mayor a la hora de siempre un buen grupo compuesto por Eltiolavara, Transcastro, Horacio, Jose "el Mara", Noesperoanadie, Javichy, Alberto y Rafa, además de Juan Pedro “Tresme”.
Como hacía una temperatura agradable, decidimos comenzar la ruta “tirando p’arriba”, así que “con las mismas” pusimos rumbo norte para tras pasar junto a las instalaciones de la piscina municipal tomar el antiguo camino de Villa del Prado a San Martín, por el que subimos a buen ritmillo con Transcastro en cabeza del grupo.
Realizamos toda la subida y llegamos hasta la Cañada de Talavera, donde giramos a la izquierda para hacer frente a la cuesta asfaltada y descender después hasta las cercanías de la carretera N-403, donde tomamos un camino que nos llevó a internarnos dentro de la finca "La Granjilla", transitando por un bonito entorno entre los pinos y realizando un tendido ascenso para a continuación descender hasta la carretera M-541, que cruzamos para continuar la marcha por diversos senderos en leve ascenso que nos llevaron hasta el "Alto de Castillejos", donde hicimos la primera “parada barrita” de la jornada.
Tras reponer fuerzas, reanudamos la marcha para disfrutar de un divertido descenso por unos senderos que nos llevó hasta la carretera M-501 junto a la ermita del Cristo de la Sangre de San Martín de Valdeiglesias, donde cruzamos la carretera para internarnos en el pueblo y atravesar el mismo hasta llegar a un parque junto a la antigua estación del tren de San Martín de Valdeiglesias, donde hicimos una nueva paradita para reponer agua en una fuente.
Continuamos la marcha tomando el camino (asfaltado) de la Nava durante unos metros para a continuación desviarnos a la derecha y tomar el camino (también asfaltado) de Los Molinos, por el que llegamos hasta el “Punto Limpio” de San Martín de Valdeiglesias, donde “por fin” desapareció el asfalto y continuamos por camino hasta llegar a la carretera de San Ramón, donde cruzamos para tomar unos senderitos por los que nos dirigimos hacia el cerro de San Esteban.
Comenzamos entonces el técnico y divertido ascenso por el sendero que transcurre por la ladera del cerro, rodando en algunos tramos sobre lanchas de piedra para a continuación descender hacia la “cara sur” del cerro y disfrutar de unas bonitas vistas del embalse.
Después de una fotito con el embalse de fondo, reanudamos la marcha haciendo frente a un descenso con alguna zona “jodida” donde tuvimos que echar “pie a tierra” y aún así alguno tuvo algún golpe con el sillín en “las partes nobles” o algún leve aterrizaje.
Tras la parte “chunga” del descenso, llegamos a una zona más cómoda por la que continuamos descendiendo hasta llegar a el muro del embalse, pasando sobre el mismo para continuar descendiendo hasta llegar a la gasolinera de Pelayos de la Presa junto a la carretera M-501.
Tomamos durante unos metros la carretera, pasando por la rotonda “con algo de acojone” por todo el tráfico que en esos momentos había y continuamos por ella unos metros hasta desviarnos a la derecha para enlazar con el comienzo de la vía verde de Picadas.
Fue “ver el llano” y a algunos se les pusieron las “orejas tiesas” y empezaron a darlo todo, mientras que Transcastro y Rafa se quedaron esperando a Horacio, que después de un mes de inactividad ya empezaba a notar el esfuerzo.
En el puente antes de llegar a la presa, el “trío de detrás” tuvo que hacer una parada obligada para reparar un pinchazo en la rueda trasera de Rafa, momento en el que Transcastro y Horacio aprovecharon para darse un chapuzón en el embalse y retomar la ruta “mas fresquitos”.
Una vez arreglado el pinchazo el trío reanudó la marcha para continuar con el ascenso por la carretera hasta llegar al alto, donde esperaba el resto del grupo para proseguir con el posterior descenso por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar como es habitual el camino de detrás del Safari Park, por el que enlazamos con el camino del Molino de Rodeles hasta llegar a la carretera M-507 a la altura de "El Rececho" donde cruzamos la carretera para enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y recorrer los últimos kilómetros hasta llegar al pueblo “sanos y salvos”.
Durante toda la jornada nos ha acompañado una agradable temperatura sin esa sensación de calor que veníamos sufriendo los últimos domingos y habiendo realizado una divertida rutilla de unos 47 kilómetros en la que hemos disfrutado de unos buenos tramos de senderitos.