martes, 10 de noviembre de 2015

Domingo 8 de noviembre de 2015 (De verano en noviembre)



Visto como había sido el sábado, se preveía para la jornada de hoy una mañana estupenda, aunque pese a ello hoy nos hemos reunido menos personal que de costumbre con un grupito compuesto únicamente por Eltiolavara, Horacio, Transcastro y Rafa, uniéndose en esta ocasión Ángel, el hijo de Eltiolavara, que debutaba con nosotros.
Con unas cervecitas prometidas por Transcastro a la vuelta para celebrar su cumple, cuando estábamos a punto de salir han aparecido por la Plaza Mayor un grupo de bikers de Móstoles, que se han acercado a nosotros para preguntarnos por donde se iba al "Camino del Gurugú o algo así". Para no tener que darles muchas indicaciones les invitamos a acompañarnos, a lo que accedieron sin problema y comenzamos entonces la ruta juntándonos un buen grupillo de un total de once bikers listos para disfrutar.
Como era su objetivo, salimos del pueblo tomando el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias a Villa del Prado, pasando junto al monte Gurugú y donde en las primeras cuestas ya dejaron claro que por su zona no estaban acostumbrados a esas subidas.
Aunque alguno tuvo que poner pie a tierra en alguna ocasión, cada uno a su ritmillo llegamos sin problemas hasta el alto, continuando después hacia la Cañada de Talavera y cruzando la misma para continuar con dirección a San Martín de Valdeiglesias por el camino-cortafuegos de La Fuenfría.
Tras continuar ascendiendo aunque más levemente por el tramo del cortafuegos, con una paradita incluida para hacernos todos una fotito junto al "Canto del Pichón", antes de comenzar a descender nos desviamos a la derecha para tomar el camino que va hacia el alto de la Mira para después a girar a la izquierda y tomar otro cortafuegos para bajar hasta el nacimiento del arroyo de Valdenoches, que coincide con el inicio de un bonito sendero entre las jaras y los pinos por el que descendimos y con el que nuestros "compis de ruta" quedaron encantados.
Tomamos desde allí unos metros de camino hasta llegar a la carretera M-541, que cruzamos para continuar bajando y subiendo por senderos hasta llegar a una explanada donde hay un abrevadero y donde aprovechamos la ocasión para hacer la "parada barrita" de la jornada y "abrevarnos" también nosotros.
Tras unos minutillos de relax y charleta, reanudamos la marcha por otro caminito entre los pinos para dirigirnos hacia la trialera que baja desde la antena del "Canto del Guarro", que se encontraba "un poco chunga" en algunos tramos ya que la tierra se "había escurrido" dejando al aire mucha piedra, por lo que hubo que extremar las precauciones echando pie a tierra en algún momento.
Nos reagrupamos al final de la misma y continuamos después enlazando con un bonito tramo de senderos por el que llegamos hasta las cercanías de la carretera M-501, donde giramos a la derecha para tomar un camino que discurre en paralelo a la carretera y por el que llegamos hasta las cercanías de Pelayos de la Presa.
Por un tubo pasamos por debajo de la carretera M-501 dirigiéndonos después hacia el pueblo, que atravesamos para de nuevo volver a pasar bajo la M-501 y tomar un sendero en paralelo a la carretera por el que llegamos hasta el pinar del arroyo de las Labores, continuando de nuevo en paralelo a la carretera hasta llegar al Cerro del Cubo, bordeándolo por el senderito hasta llegar a la depuradora de Pelayos.
Enlazamos allí con la vía verde de Picadas, donde algunos de nuestros compis de Móstoles vieron que era su terreno y se pusieron a darlo todo, poniendo un ritmo infernal hasta llegar a la presa.
Nos reagrupamos todos sobre el muro de la presa, para continuar después con el ascenso y posterior descenso por la carretera hasta desviarnos a la derecha para tomar el camino de detrás del Safari Park, por el que continuamos hasta llegar a la carretera M-507 a la altura de "El Rececho", donde cruzamos la misma para enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox y realizar los últimos kilómetros hasta llegar al pueblo.
Y así concluimos la rutilla de hoy, en la que hemos recorrido casi 42 kilómetros disfrutando de una mañana espectacular en la que "en pleno noviembre" algunos salimos aún de manga corta, con el terreno en un estado ideal, y en un fantástico ambiente de grupo.
Continuamos todos juntos hasta el centro del pueblo, donde nos despedimos de nuestros "compis de ruta", que quedaron encantados con la experiencia y donde les emplazamos a que cuando quisieran repetir otra jornada en nuestra compañía no tenían más que decirlo.
Nosotros continuamos hasta la Plaza Mayor, donde al solecito de esta mañana espectacular nos esperaban las prometidas cervecitas a la salud de Transcastro para celebrar las "45 castañas".
El próximo domingo....otra ruta y más cervecitas!!........ojalá la climatología siga igual.........



martes, 3 de noviembre de 2015

Domingo 1 de noviembre de 2015 (Visitando Canto Ceñido)



Se nota que avanza el otoño, y en una mañana fresquita en la que algunos ya hemos sacado la chaqueta de invierno nos hemos juntado a la hora de siempre en la Plaza Mayor un buen grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Noesperoanadie, Edu, Jose y Rafa, uniéndose también a nosotros en esta jornada Kike (de los Kike's de toda la vida), su hijo Enrique y David, otro miembro de la familia.
La ruta prevista para hoy tenía como objetivo visitar por primera vez "Canto Ceñido", una roca con una forma muy peculiar que habíamos conocido gracias a unas fotos de los amigos del Club Almorox Bike, que además muy amablemente nos habían facilitado su localización. Muchas Gracias, chicos!!!!
Tras los minutillos habituales de cortesía, comenzamos la ruta saliendo del pueblo por el camino de Almorox pasando junto al polígono industrial, cruzando el arroyo Arrelobos y ascendiendo después por un bonito sendero entre las jaras y los tomillos hasta llegar a un pequeño alto donde tras una breve paradita de reagrupamiento bajamos hasta el arroyo Arrofresno.
Cruzamos el arroyo y tras rodar unos metros en paralelo nos desviamos a la derecha para hacer frente a un buen cuestón en forma de sendero por el que únicamente Rafa fue capaz de subir sin poner pie a tierra, incorporándonos después a un camino que tras unas rampas nos condujo hasta la urbanización "El Encinar del Alberche", donde tomamos el cortafuegos que bordea la urbanización por su parte sur, haciendo un paréntesis en el mismo para tomar un bonito sendero entre las encinas además de una calle de la urbanización para enlazar con la pista que comunica con la urbanización de Pinar de Almorox.
Después de tantas subidas, ya veníamos bien calientes desde el pueblo, y tomamos la pista con dirección a Pinar de Almorox, atravesando la urbanización por la calle principal hasta llegar a la carretera N-403, donde después de cruzarla rodamos en paralelo a la misma durante unos metros hasta desviarnos a la izquierda por un camino y a continuación un sendero estrechito de subida que nos llevó hasta la parte de atrás de la urbanización de El Romillo.
Desde allí nos dirigimos hacia el pantanillo que hay detrás de la urbanización, donde tras pasar sobre el muro de la presa, continuamos por el sendero que bordea el embalse hasta llegar a la Cañada de Talavera, que tomamos durante unos metros para enlazar con un camino que transcurre paralelo al arroyo del Pajar del Mudo y por el que pusimos rumbo hacia Cadalso y nuestro objetivo, el Canto Ceñido.
Por el camino fuimos rodando "picando" hacia arriba, hasta llegar un momento donde mientras pedaleábamos podíamos ver a nuestra derecha como entre los pinos emergía la figura de piedra. ¡¡Manda narices, con la de veces que hemos pasado por allí y nunca nos habíamos fijado!!.
Junto a las ruinas de una casa de piedra abandonamos el camino girando a la derecha para dirigirnos hacia la piedra, para lo que recorrimos un tramo de senderos además de subir por una impresionante lancha de piedra donde mientras subía David partió la cadena aprovechando el tiempo de la reparación para ya de paso hacer la "parada barrita" de la jornada.
Tras arreglar la cadena y reponer fuerzas, reanudamos la marcha hacia la piedra llegando hasta el pie del monte por un "sendero conejero", preparando allí una "montonera de bicis" apoyadas en las jaras para hacer frente a unos 50 metros de ascenso por la ladera hasta llegar a los pies de la piedra.
Y por fin llegamos al objetivo de la ruta, un "capricho de la naturaleza" en forma de piedra erosionada junto al que nos hicimos las oportunas fotitos de la ruta mientras comentábamos lo espectacular del lugar.
Tras unos minutos allí, llegó la hora de reemprender la marcha, para lo que tuvimos que bajar de nuevo por la ladera hasta llegar a las bicis, con una buena "culá" de Transcastro en las piedras incluida.
Tomamos entonces un senderito por el que enlazamos con un camino que nos llevó pasando junto a una cantera abandonada hasta enlazar con el antiguo camino de Cadalso de los Vidrios a Almorox, por el que pusimos rumbo a Cadalso y llegando por el hasta la carretera M-507, cruzando la misma para enlazar con el camino del Canto del Agua y llegar hasta Cadalso de los Vidrios.
Bordeamos el pueblo por unos senderos, yendo a parar junto al camping "Pinar de Cadalso", donde tomamos unos metros de carretera para enlazar con otro sendero por el que continuar bordeando el pueblo para dirigirnos hacia el segundo objetivo de la jornada, una trialera "inédita para nosotros", por la que bajar hasta la urbanización de "El Mirador de Cadalso".
Comenzamos a bajar por la trialera, realizando una parada para disfrutar a nuestra derecha de unas impresionantes vistas de todo el valle del arroyo Tórtolas, y continuando después con el descenso hacia "El Mirador de Cadalso", donde llegamos todos sin problema y dimos el aprobado a la trialera, siendo fácil de bajar con excepción de un único punto más técnico al pasar por un par de piedras.
Tomamos entonces la vía pecuaria del arroyo del Boquerón, que poco a poco va picando hacia arriba y que nos llevó hasta la carretera M-541, donde cuando íbamos a continuar la marcha resultó que tanto Noesperoanadie como Jose habían pinchado, por lo que de nuevo tocó reparación, cambiando Noesperoanadie de cámara y conformándose Jose con dar aire a la rueda.
Una vez solventada la incidencia, reanudamos la marcha atravesando la carretera para continuar por un sendero hasta llegar a la laguna del manantial del Andrinoso, continuando después hasta la carretera N-403 y rodar por ella unos metros hasta enlazar con la pista asfaltada que lleva hasta la Cañada de Talavera, donde la rueda de Jose estaba otra vez en el suelo y ahora si que tocaba cambiar la cámara.
Reanudamos otra vez la marcha, y tras bajar por la Cañada de Talavera para enlazar con el antiguo camino de San Martín de Valdeiglesias por el que comenzamos a bajar hacia el pueblo y.........¡¡Otro pinchazo!!, otra vez Noesperoanadie aunque esta vez en la rueda delantera.
De nuevo otra parada "forzosa" para cambiar cámara, continuando minutos después con el descenso hasta el pueblo sin mas incidencias, reagrupándonos a la entrada junto a la ermita del Cristo de la Sangre, donde dimos la enhorabuena a Enrique, que con sus 15 años se portó como un campeón aunque al final la ruta se le hizo un poco larga fruto de la inexperiencia.
En una mañana que empezó "agradable" en lo climatológico, poco a poco fueron apareciendo las nubes y el viento haciendo que en ocasiones se notara bastante fresquito, lo que no ha sido impedimento para disfrutar de una bonita rutilla de unos 38 kilómetros en la que hemos visitado un buen "paraje natural" además de aumentar nuestros conocimientos de trialeras y senderos de la zona.

martes, 27 de octubre de 2015

Domingo 25 de octubre de 2015 (De la Capital al pueblo)



Hoy tocaba jornada de "rutilla mensual", en la un domingo al mes nos desplazamos a otro lugar para pedalear, estando previsto para esta ocasión realizar un recorrido entre Madrid y Villa del Prado y juntándonos para ello un buen grupito compuesto por Eltiolavara, Horacio, Transcastro, Javichy, Granaíno, Perejil, Jose, Noesperoanadie y Rafa por el Club, uniéndose a nosotros en esta ocasión "los Caracoles" Jorge y Valentín. Un total de once integrantes dispuestos a disfrutar de otra jornada de bici.

Habíamos quedado a las siete y media en la estación de autobuses, para una vez cargadas las bicis en la "fregoneta" de Transcastro subir a los coches y poner rumbo hacia la capital, siendo nuestro destino el "pulmón de Madrid", la Casa de Campo, donde paramos en el parking de tierra que hay junto al lago.
Tras los preparativos oportunos, echamos a rodar minutos antes de las nueve de la mañana, rodando por diversos senderos de la Casa de Campo que tras pasar junto al Zoo nos llevaron hasta "Colonia Jardín", donde tuvimos que tomar un par de calles y subir hasta un semáforo junto a la entrada del metro para poder así cruzar la carretera M-502 y volver a "tocar tierra" bajo nuestras ruedas.
Cruzamos el semáforo y continuamos la marcha tomando un camino que nos condujo pasando junto a la "Ciudad de la Imagen" hasta la M-40, pasando por debajo para continuar por otro camino que nos llevó hasta la Colada de Pozuelo y ésta a su vez a enlazar con la Vereda de Villaviciosa, por la que llegamos hasta la urbanización Campodón en Villaviciosa.
Tomamos un par de calles de la urbanización para llegar hasta un paso elevado por el que pasamos sobre la carretera M-506, continuando después hacia el "Parque Tecnológico" de Móstoles, donde pasamos el punto mas "complicado" de la ruta, la rotonda de la carretera de Villaviciosa, que normalmente tiene bastante tráfico.
Tras pasar sin problemas la rotonda, llegamos junto a la depuradora de Móstoles, donde tomamos el camino del Soto, con gran afluencia de ciclistas y "runners" y por el que rodando a ritmo alto y sumando que "pica p'abajo" llegamos enseguida hasta el puente de hierro sobre el río Guadarrama por el que en otro tiempo pasaba la línea del ferrocarril.
Fotito junto al puente y retomamos la marcha para tomar dirección Navalcarnero, haciendo frente a una subidita para continuar después camino del pinar de Navalcarnero, por el que rodamos unos metros para a continuación bordear toda la zona de nueva construcción del PAU de Navalcarnero hasta llegar al Polígono Industrial, donde nos internamos en las calles del pueblo para llegar hasta la Plaza de Segovia, buen lugar para una "parada barrita" además de la fotito obligada.
Tras unos minutillos de relax, "charleta" y reponer fuerzas, reanudamos la marcha para continuar atravesando el pueblo y dirigirnos hacia el campo de fútbol de "Los Manzanos", donde abandonamos el casco urbano para tomar el "Camino del Mingo", por el que con algún "sube-baja" llegamos a enlazar con el "Camino de Valdeyeso" con dirección hacia Villamanta.
En las cercanías de Villamanta, cruzamos la Cañada Real y ascendimos hasta enlazar con el Camino Alto (el que va hacia Valmojado), pero que nosotros tomamos en sentido inverso y que nos llevó hasta la carretera M-520, que cruzamos para continuar por el camino de Navayuncosa con dirección a Aldea del Fresno.
En las cercanías de Aldea del Fresno, abandonamos el camino de Navayuncosa y nos desviamos a la izquierda para tomar la Cañada de Méntrida hasta Suertes Viejas, donde comenzamos a descender por un camino-sendero hacia el Barranco de las Vacas, con trialera final incluida.
Tras el descenso, pasamos bajo la carretera M-510 y rodamos unos metros junto al río Alberche hasta llegar al puente de La Pedrera, donde nos incorporamos a la carretera M-507, por la que rodamos los tres kilómetros obligatorios hasta enlazar con el camino de La Poveda.
Rodábamos a buen ritmo con dirección a la Ermita cuando...¡¡Pum!!, reventón en la rueda trasera de Jorge, que había pisado un trozo de hierro. ¡¡Con lo bien que iba la jornada sin ningún contratiempo!!.
Tras arreglar el imprevisto, continuamos la marcha y tras pasar junto a la Ermita de La Poveda, continuamos por la pista asfaltada hasta enlazar con el antiguo trazado del ferrocarril Madrid-Almorox, donde hubo que hacer otra nueva paradita por sendos pinchazos de Jose y Valentín, pero sólo para dar aire a ver si era suficiente para llegar al pueblo.
Y por el trazado del ferrocarril llegamos hasta el pueblo, tras hacernos una buena rutilla de cerca de 70 kilómetros entre "la Capital" y el pueblo, en una mañana de una temperatura espectacular. La ruta no ha sido para nada dura, ya que si no llega a ser por los pinchazos de última hora hubiéramos llegado al pueblo poco después de la una.
Damos las gracias por el madrugón a Angel, el hijo de Eltiolavara, que trajo a varios hasta Madrid en su coche, así como a Ana, la mujer de Transcastro, que fue la encargada de hacernos "el porte de las bicis" volviéndose después al pueblo. ¡¡Muchas gracias a ambos en nombre de todos!!.
Y para rematar esta estupenda jornada, nada mejor que (como es habitual tras nuestras rutillas mensuales), reponer fuerzas con unas cervecitas y unas raciones mientras comentábamos la jornada y planificábamos rutas futuras.....